¿Que No Hay Ley?

por Leonardo Betetto
Actualizado el 12 de agosto de 2015
 

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1) La unidad conceptual, estructural, y funcional de ley para el humano: Por la época del pasado esplendor de Israel (que será nuevamente, tras Yeshúa), no existían por un lado códigos morales-espirituales-religiosos, y por otro lado leyes civiles-administrativas-militares. La Torah fue dada como ley e instrucción como una unidad; algo así como la Constitución Nacional de la Nación de Israel (Dt. 4:8). La noción de religión por un lado, y por otro lado un código civil, y militar (y hasta de costumbres) es algo posterior, sobre todo de las sociedades modernas. Así vemos al hombre de hoy en día con sus creencias y religión por un lado, y con un código en la nación que habita. Ciudadanos de un país hablan de "La Ley Nº...", y por supuesto toman muy en serio de lo que se trate, pues dicen que "Esto es ley...", o "Esto está por ley...", o "Hay una ley que dice..."; ¿razonable verdad? Hasta existe por supuesto una profesión que se dedica al estudio del intrincado, y complejo aparto legal de cada sociedad. Por tanto el pensar que una civilización se queda "sin ley", o "no está bajo la ley", o se rige - sin más código - por el principio "del amor y de la fe", es un argumento que no puede ni debiera ser creído por nadie que busque la verdad.

Por tanto una ley se aplica al alma que es (no que tiene) el humano, y así están puestas todas las leyes en un mismo compendio orgánico y funcional, tal cual vemos en la Torah. No dice: "leyes espirituales para la religión y el culto", y luego dice "leyes civiles de convivencia", y por otro "leyes miliares". La Torah se limita a decir: "Esta es la ley para..." (Lv. 6:9, 14, 14:57; Nm. 6:21, etc). Y no solo que en las naciones existen miles de leyes civiles, militares y administrativas, sino que además existen otras miles que son costumbres, tradiciones, imposiciones y/o principios personales, familiares, y sociales, que se obligan a guardar, ya sea consciente o inconscientemente; y que de hecho pesan a menudo más que las leyes escritas.

Por poner un ejemplo: La Torah instruye sobre el tema de los robos y las restituciones (Éx. 22:4-9), y también da instrucción sobre evitar la adivinación y blasfemar el nombre de YHWH, bajo pena capital. Sin embargo, en las sociedades modernas, el robo, y la restitución es un asunto civil, para ser juzgado por un tribunal civil, y el tema de la adivinación o las blasfemias es un asunto que será juzgado por la creencia, y autoridades religiosas donde more la persona. De hecho, habrá posiblemente muchas religiones bajo una misma ley civil. En la Torah lo que se entiende como civil y religioso están unidos.

Otro ejemplo típico de esta situación la vemos en la Religión Judía, que establece un inicio de año civil, y otro religioso. También un ejemplo típico de esta separación estructural, y funcional, lo vemos en el matrimonio: Se contrae matrimonio "por el Civil", y "por la Iglesia". Cada sector puede manejar el asunto por separado, e inclusive en una misma sociedad ver la regulación sobre el tópico de forma diferente.

Todo esto sea acotado, recalcado y tenido muy en cuenta, pues es curioso que una civilización que enseña: "Ya no estamos bajo la Ley de Moisés"; más allá de lo discutible del asunto y de la terminología, llama la atención, y hasta es paradójico que ponga tanto esfuerzo en crear leyes. Por tanto las leyes se cuentan por miles, y es necesario estudiar una carrera universitaria para ejercer, donde una de las materias básicas en el nivel inicial se llama Derecho Romano. ¿Qué hace el derecho romano aquí? ¿Acaso es que no hay ley? ¡Por supuesto que hay ley, y muchas pero muchas leyes! La dualidad persiste dado que el compendio religioso es diferente y separado al civil, y esto es algo creado en parte por la necesidad de mantener una unión en materia de creencias, a pesar de no vivir en una misma comunidad.

2) El término "bajo la Ley": El apóstol Pablo utiliza el término BAJO LA LEY y BAJO LA GRACIA en sus escritos (Rom. 6:14). Pero no nos está diciendo que ya no hay ley, pues inmediatamente antes nos comenta que debemos presentarnos como instrumentos de justicia (Rom. 6:13), es decir, si tenemos el espíritu de santidad por un nuevo pacto, entonces con más razón debemos practicar la justicia. ¿Qué es la justicia? Es el cumplimiento de la Torah. Cuando dice que ya no estamos bajo la ley está diciendo que el período en el cual la ley encerraba todo bajo pecado ya no es.

3) No estar cumpliendo no significa "sin vigencia": Si pues se trata de "estar en vigencia", o "estar influido o tener que hacer", por el contrario: La Torah no deja de ser jamás el código de instrucción, y ley, para la Nación de Israel, tal cual vemos en la misma Torah y el resto de las escrituras; ni se indica una caducidad en la observancia de la misma.

4) Torah no solo es instrucción y ley, sino directa palabra de YHWH: Por ser de origen en Elohim, dicha ley, no solo es la Constitución Nacional de Israel, de modo que gran cantidad de sus leyes serán de valor para todo el mundo por ser santa palabra. Por ello se dice que desde Sion saldrá Torah (Is. 2:3).

También está escrito:

Dt. 4:8 - "Entonces, ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta Torah que yo pongo hoy delante de vosotros?"

Si qué nación tiene estatutos, y juicios, tan justos como toda la Torah que es dada a Israel; es por tanto la nación gentil que tiene que mirar la justicia de la Torah, para incorporarla como base, no el desacreditarla, y enseñar una situación de pérdida de vigencia, o nulidad de algún tipo.

5) El universo se edifica con leyes: Ya vimos que el universo, y el hombre, son legales. Toda la creación está regida por leyes. Por tanto el decir que un código de ley, y más la palabra pura de YHWH que es la Torah, ha perdido cualesquiera de las vigencias que les guste definir, es absolutamente apóstata, calumnioso, anárquico, y falso. De hecho, el Profeta habla sobre la transferencia de la Torah a las mentes y corazones de Israel, lejos de hablar de alguna anulación (Jer. 31:31-35). Nos está precisamente indicando todo lo contrario: por la fe de Yeshúa recibimos el espíritu de santidad para andar según los mandamientos (Rom. 6:1).

6) Fragmentando ilícitamente la Torah: El Cristianismo ulterior a los tiempos de Yeshúa "enseña a guardar" los llamados "Diez Mandamientos". Pero al margen de distorsionarlos, no hay ley que autorice a extraer el contenido de las tablas para armar una nueva religión, o hacerla parte del código de alguna religión, o código específico. La Torah es un todo, y desde luego mucha instrucción es para el gentil, pero no como lo fragmenta y administra el cristianismo apóstata.

a) La trinidad, y demás idolatrías, quebrantan los primeros mandamientos.

b) En algunos casos han quitado el mandamiento de "no te harás imagen", desdoblando luego uno en dos: "No codiciar nada de tu prójimo", por: "No desear la mujer...", y luego "no codiciar nada..."

c) El shabat o sábado está totalmente ignorado en pos del Domingo.

¿Qué es lo que nos dice en definitiva el Tanak respecto de la Torah en cuanto a Israel y las Naciones?

La Torah, siendo el código de ley del Israel de YHWH, es por tanto una obligación para Israel, y para quienes se circuncidan (Éx. 19:8, Gal. 5:3). Pero lo que no se pude negar es que es el código de ley dado por Elohim, de modo que es inspirado, y la vara de medir el pecado (1 Jn. 3:4). Como tal, debe ser obedecido por el gentil que entra en el pacto en Yeshúa; por supuesto teniendo en cuenta los mandamientos que le competan, tales como los llamados: preceptos morales. Y es eso lo que enseña a dividir Pablo en sus cartas, pues habían judíos que querían hacer que los gentiles creyentes guardaran toda la ley de Moisés (Hch. 15:5), tras inclusive circuncidarse.



 

Leonardo Betetto
leobetetto@yahoo.com.ar


 


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