¿Lo Civil y lo Religioso? ¿Lo Físico, y Psicológico, y lo Moral, y lo Espiritual?


Este tema tocado en otros artículos de nuestra web es de importancia para entender la Torah y su relación con los eventos del mundo, ya que la misma la ley se estructura en una unidad a la manera que el nefesh/ser o vida de un humano es una unidad.

Me explico: En ésta no aparecen las distinciones "civil" y "religioso", tal cual hoy en día se han subdividido las leyes de las naciones.

Esto muestra también la coincidencia de la Torah con la biología desde antes que el hombre comenzara a "filosofar". Alguien entendido en el pensamiento grecorromano me dijo que, en efecto, la escritura hebrea es anterior a la filosofía griega, y de allí la diferencia que apreciamos en los conceptos de una y otra; y por consiguiente la coincidencia que observamos en las palabras del Tanak y la observación científica.

Para el pensamiento grecorromano, que es el que domina occidente, y al igual que en Oriente, el humano está subdividido en estratos o niveles, y eso se lo ve también en el tratado grecorromano Nuevo Testamento de los cristianos, donde se divide al hombre en cuerpo, alma y espíritu. Según van más allá algunos, y debido de lleno a la expresión filosófica griega, el hombre tiene un cuerpo que es dicho hombre, un alma que es dicho hombre, y que es separable del hombre, e inmortal; y un espíritu que es dicho hombre.

Desde la perspectiva hebrea, el hombre es una nefesh hajayah, es decir, un ser viviente (Gn. 2:7). Cuando el impulso que le da vida que es su neshamah, o ruaj/espíritu, le deja, pierde su condición de nefesh o de ser viviente, pues está muerto. En otras palabras, el hombre es una maquinaria compleja creada por Elohim, y el espíritu (Ec. 2:7) que tiene es el impulso o hálito que lo mueve (Job 33:4), que le causa la muerte ni bien le deja.

Y esta unidad detallada en la Torah para una nefesh, es la misma que vemos en el modo de vivir del hombre, tal como lo concibe. No existen en la Torah: esto es civil, y esto sería religioso, y esto sería moral, y esto sería psicológico, y esto sería físico. Existen un humano, es decir, una nefesh, y una ley o palabra de Elohim que tiene que seguir el hombre, eso es todo. Las subdivisiones y clasificaciones que vemos luego ya no responden a la palabra de Elohim. Ya sea como subdivisiones del hombre (físico, psicológico, espiritual, moral), o de aquello como lo estudia el hombre, o como lo practica el hombre  (civil, religioso, costumbres ancestrales, conductas, psicología, moralidad, espiritualidad).

Usted se preguntará: ¿pero que importa? Bueno, esto trae efectos muy profundos dentro de una civilización. El hecho que una sociedad pueda dividir entre físico y espiritual, o entre civil y religioso, o entre físico, espiritual, moral, y psicológico, le lleva a fragmentarse a si misma y luego a fragmentar inevitablemente su forma de pensar y de actuar.

Por poner un ejemplo: En cuanto a un tema muy tratado también en nuestra web, el de la pésimamente llamada Estrella de David, que es un símbolo del paganismo y de la hechicería de la cabalá; sentí comentarios de que una cosa sería ponerlo en una bandera como señal del estado, y otra sería ponerlo en una sinagoga donde hacer una reunión religiosa. Pero esto es una fragmentación que conlleva a una ilusión en nuestra percepción, ya que el hombre que tiene ese símbolo pagano como señal de estado, y que a su vez entra en una sinagoga, es el mismo que tiene una sola nefesh y tiene un solo Elohim quien ha dado al mismo un solo código de ley que tiene una misma interpretación en cuanto a la idolatría en cualquier faceta de este. Es decir, el estado de Israel comete idolatría si asume dicho símbolo pagano como emblema "civil" a que si lo hace dentro de una organización donde se asume que se hacen asuntos "religiosos"; pues para la Torah la ley es la misma, y el Elohim es el mismo, esté usted donde esté situado. Y es por eso que si usted observa los diez mandamientos, verá que allí hay leyes que se entienden modernamente como civiles, y otras como religiosas: No matar y no dar falso testimonio son leyes que están en los códigos civiles, al igual que el adulterio, y un día establecido para el reposo; sin embargo los primeros y más importantes que son la identificación de YIHWEH como único Elohim, y no tomar su nombre en vano, ni hacerse imágenes, están también en el mismo código de ley, aunque en la civilización actual lo vemos separados. Esta separación permite también al hombre auto-justificarse, y decir "bueno te estás metiendo en algo religioso", pero si se trata de algo civil entonces hace valer totalmente el peso de la ley.

Otro caso típico me aconteció al charlar con un erudito en asuntos de económía, el cual me dijo al comentarle yo sobre la penalidad de la Torah en cobrar usura al hermano: "Pero lo que dices es un asunto civil". Es evidente, una vez más, como la fragmentación legal permite la permisibilidad; o como se dice popularmente "DIVIDE Y REINARÁS". Es decir, la fragmentación legal y del ser humano permite de alguna manera manipular más libremente de su parte los asuntos legales. En cuanto al ejemplo citado, es evidente que si mi vecino es mi hermano entonces se aplica el mismo principio que el de un hermano de sangre; al menos eso es lo que el Cristianismo enseña, y es lo que en muchas naciones se da biológicamente tal cual Israel, es decir, hay una ascendencia en común para todos los miembros de dicha nación. Si así pues, según la costumbre a mi propio hermano no le cobraría usura cuando le presto dinero para sus gastos, tampoco debería hacerse para la sociedad en forma oficial. Pero, una vez más, nos aculturaron de esta forma citada, esto es, dividir las leyes y al hombre en facetas abstractas que de acuerdo a la Torah no existen.

El error por tanto parte de pensar también que la Torah sería una religión. No es tal cosa, sino que es el código de ley de una nación, en este caso, Israel; y tiene de particular que a parte de ser un código de ley para una nación, es dada de Elohim según sus normas de santidad, de modo que no puedo aplicar un pensamiento humano de "religión" o de "civil" en algo que Elohim ha creado y concibe como una unidad, tal como es el proceder y la constitución de dicho humano que debe cumplirla.

Más allá de lo civil y religioso, la civilización también se ha hecho eco de una dimensión más que llama "moral". Mientras que para el pensamiento moderno el descubrir la desnudez de los padres entraría dentro de una temática moral, el matar dentro de una temática civil, y el adorar a una deidad entraría dentro del ámbito religioso; para la Torah las tres están en el mismo código, y son juzgadas por los mismos jueces (Lv. 18:7; Éx. 20:13; 20:3); ya que una vez más, se trata de eventos que tienen lugar en una unidad que es su nefesh o ser, y que ha sido dado en una unidad por un único Elohim, y que se relacionan todos con un único entorno.

Esta fragmentación responde a un modo de pensamiento que se ha ido acomodando también con el paso del tiempo. Pues para una sociedad sería importante que un hombre no matara, y que pagara impuestos, pero si adora a un animal o adora al único Elohim le da lo mismo. Sin embargo en la Torah la gravedad de quebrantar una ley se relaciona también con la gravedad del quebrantamiento de la otra, porque de hecho la creación es una unidad estructural y funcional. El no asumir esta verdad sería asumir que la existencia es en "universos separados y paralelos", cuando la Torah no habla nunca así de la creación ni del hombre que es parte de ella.

La Creación como Unidad Estructual y Funcional

Si profundizamos en el asunto, una situación del tipo físico, podría ser la misma que la psicológica y la espiritual y la moral. Nuestro organismo tiene como sede del pensamiento y las emociones nuestro cerebro. Por tanto si induzco a un cambio físico, éste puede manifestarse en lo que en la actualidad se entienden como los otros planos. Nuestro cerebro se interconecta por neuronas, las cuales a su vez intercambian información por medio de procesos electroquímicos. Por tanto esto se reduce a la misma cosa. No así en los modos de pensamiento que consideran inadmisible que en el ser humano no coexistan substancias de distinta naturaleza, y que inclusive una de ellas sea eterna, tal como la filosófica y pagana del alma inmortal. Y es por eso que una misma ley está en un mismo compendio que no separa en estratos al ser humano. En su defecto determina que algo es más santo que otra cosa, pero no lo separa en religioso y no religioso. El estado de impureza de una persona lo vemos en la Torah también como una enfermedad llamada lepra (Lv. cap. 13), y que es consecuencia de sus actos entendidos hoy en día como "espirituales o morales", y que a su vez se relaciona todo con lo psicológico. Todo una misma nefesh/alma y todo una misma ley, una vez más, está claro como se ven las cosas en la Torah.

Es por ello que la sanación de la humanidad depende de lo que hoy en día se traduce como "un acto religioso", es decir, depende de la observancia de los mandamientos de la Torah, sin la cual toda la nefesh/alma del siervo Israel se ve afectada (Is. 53) y se encuentra sometida a enfermedad. Si el siervo sana y desaparece su lado enfermo, será exaltado; y desde allí serán reprendidas las naciones, siendo llena éstas del conocimiento de YIHWEH, lo que a su vez se traducirá en sanidad para las mismas. Esto, una vez más, visto en definitiva como un asunto "espiritual". En realidad lo que estamos haciendo es entrando a la misma realidad por distintas formas de concepción según el pensamiento moderno, pero que en la Torah tiene una sola palabra, y es: Ley y presencia de Elohim, que es la misma vida (Dt. 32:47), que es el árbol de las vidas (Gn. 2:9).

 

por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión