Respecto de mi Adhesión a la Circuncisión

A los estimados: hermanos, amigos, y suscriptores; de mi mayor consideración:

Quisiera compartir con vosotros respecto de mi circuncisión, la cual llevé a cabo hace un par de años y un poco más; de algunas objeciones que recibí de un Judío, quien me insistió en forma reiterada que mi acto no tiene validez alguna. De hecho, no lo he conversado, pero de seguro sobre todo ante los ortodoxos mi acto carece de validez como pacto, y esto debido a que no me presenté ante lo que se llama un mohel, y así me hiciera la circuncisión, y el extendiera un certificado por tal acto; y luego de por supuesto haber aceptado toda la larga lista de mandamientos de hombres que implica convertirse a la Religión Judía.

Mi intención fue hacer exactamente eso, es decir, presentarme ante un Judío para hacer el pacto ante Elohim; pero tenía un obstáculo de importancia, y es que hay que aceptar a pie juntillas todos los mandamientos y prescripciones de hombre que ellos han puesto como una Religión. La que más me chocó de todas (al margen de la negación del Santo Nombre, y del uso del nombre del demonio "Dios" <Di-s>), es un ritual o ceremonia donde uno se presenta ante un hexagrama al que llaman Estrella de David. Tras conversar el asunto de este emblema con un dirigente del Judaísmo Caraíta, que parecían ser los más seguidores de la Sola Escritura hebrea, y hacia quienes me inclinaba para el acto de conversión, me reconoce el mismo abiertamente que dicho emblema se trata de un símbolo inventado ajeno a la Torah, y que toda invención simbólica como los escapularios y las estrellas no dejan de ser un ídolo.

¿Qué hacer pues? Tratándome yo no de una persona que busca la aceptación social y religiosa, sino más bien un indagador de la verdad; pero profundamente interesado en abrazar el pacto de Elohim con Su pueblo Israel, contrato a un urólogo de modo de practicarme la circucisión. Los Ortodoxos (en caso de tener usted alguna circuncisión previa) demandan además que un mohel haga sangrar el pene antes de extender el certificado; desde ya sin ningún sentido esta demanda en la Torah, pues ni es una circuncisión, y si lo fuere no se puede hacer una circuncisión sobre otra.

Pero en la misma Torah encontré las fuerzas y las razones que me llevaron a actuar de este modo; pruebas que presento a mi favor contra las palabras sin sentido que dicho Judío me repitió varias veces; y llegó a comparar mi estado con el del corte que se hacen por meras razones sanitarias en un hospital:

1) Es importante entender que el pacto no lo hacemos con Israel sino que lo hacemos con YIHWEH; y como consecuencia pasamos a ser como un natural de dicha nación. No que hagamos un pacto con Israel para ser parte de dicho pueblo, y que como consecuencia su Elohim será nuestro Elohim a causa del pacto. Tampoco se basa el asunto en dar un paso de fe en el sentido de querer ser parte de Israel. Se supone que lo que deseamos es abrazar el pacto de Elohim luego de entender la Torah. Esto lo aclaro pues hay muchos lemas de conversión que dicen "tiene usted que desear ser israelita".

2) El argumento de "el extranjero que morare entre vosotros": En este momento hay tantos judíos morando fuera de Israel como en Israel; sin contar la disuelta Efrayim cuya identidad no se descubre aún del todo; si bien sabemos científicamente (por el ADN) que están en Oriente Medio. En este momento los gentiles moran entre Judíos, y Judíos moran entre gentiles. Aún tienen libertad de enseñar sus creencias, de modo que la situación es esa. Por su parte, es imposible morar entre ellos guardando sus mandamientos tergiversados, sus combinaciones de paganismo con Torah, y todas las creencias absurdas que poseen; y todo para decir: "Yo merezco conversión al Judaísmo pues he hecho lo que vosotros habéis indicado, y lo he hecho por tanta cantidad de tiempo". Cuando se dio el mandamiento del extranjero que morare con vosotros, se refería también a una Asamblea de Israel en plena obediencia del pacto y "SIN EXILIO". De eso venimos hablando, precisamente de la apostasía de Yehudah/Judá. ¿Acaso yo no puedo decir el nombre de YIHWEH porque un rabino me diga que está vedado, en lugar de "hashem", para agradarle a dicho rabino? Pues no me interesa agradarle a él sino a YIHWEH.

3) Importante: La Torah ordena que no hay que seguir a la mayoría para hacer lo malo. De manera que si al margen de lo repugnante que me resulta presentarme ante símbolos paganos y mandamientos de hombres, la Torah misma indica que hacer el mal es algo que debemos evitar aunque la mayoría lo siga (Éx. 23:2).

4) Si por mandamiento de Torah, la expresión "sea circuncidado", en la Torah se destaca como una acción sin necesariamente ser mandamiento para un israelita su ejecución. Me explico: Éx. 12:48 y muchos pasajes dicen en hebreo himôl que se traduce "ser circuncidado"; que algunas versiones tendenciosas dicen "circuncídalo". v#44 si dice "y tu circuncidaste" (ûmaltâh), pero lo dice en relación a la práctica de circuncidar a los siervos comprados por precio, lo cual pasa a ser por así decirlo, a estar bajo la potestad de la persona que lo compró. Aquí lo importante es el acto de la circuncisión y el pacto, no que necesariamente y por mandamiento sea un israelita el que físicamente efectúe el corte. Desde ya hay personas que nacen en familias israelitas, y ese es otro asunto; donde el padre es el más idóneo para tal fin, como inclusive entre los hijos de Abraham en general se conserva la tradición de circuncidar al hijo varón a los trece años. En el pacto con la simiente de Israel esto es obligatorio a los ocho días de nacido, como sabrán.

5) El ejemplo claro, y si se quiere hasta "jalájico", es el de Tzeforah/Séfora, mujer gentil, esposa de Mosheh/Moisés, quien apreciando que su marido no había cumplido con el mandamiento de circuncidar a sus hijos varones, tomó un pedernal y lo hizo, diciendo que entendía que el pacto de su marido era un pacto de sangre. Uno al circuncidarse y sangrar, se los aseguro entiende esas palabras a la perfección, sobre todos en las repentinas hemorragias post operatorias, tal como me acontecieron.

6) En el proceso de conversión y sus "ceremoniales de hombre" no solo lo presentan al aspirante a la conversión ante el ídolo HEXAGRAMA, sino que tampoco invocan a YIHWEH, Elohim de Yisrael; y de hecho hasta usan el nombre del demonio griego: Zeus, en su forma genitiva, que es Dios. Por tanto si no estoy presentándome ante YIHWEH: ¿Cómo puede una persona o grupo, por más credenciales religiosas que tengan decirme que el pacto con el Elohim de Yisrael requiere tales abominaciones? No puedo presentarme ante un ídolo y decir que es el Elohim de Yisrael, pues eso es hipocresía y mentira; ante lo cual muchos ceden impresionados por las credenciales de estas personas, conversas también, o bien un Yisrael lamentablemente (y proféticamente anunciado) descarriado de su rumbo. No en vano dice el Profeta:

Amos 5:21-27 - "Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados. Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos. Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo. ¿Me ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta años, casa de Israel? Antes bien, llevabais la morada de vuestro Molok y Kiún, imágenes vuestras, la estrella de vuestros elohim que os hicisteis. Os haré, pues, transportar más allá de Damasek, ha dicho YIHWEH Elohim Tzebaot, Su Nombre."

Inclusive la asamblea de EEUU conocida como de "Judíos Caraítas", muchos de ellos cuando lo hacen (decir el santo nombre), nombran al Creador con una milenaria deformación.

7) Si una circuncisión al modo de ver de algunos judíos carece de validez por no ser verificada por un mohel, igualando tal acto con el de una práctica sanitaria en un centro hospitalario, entonces también por supuesto tal conversión que ellos llaman al "Judaísmo" podría equipararse a las circuncisiones y certificaciones y conversiones que se hacen en África, en el Islam o en Oceanía, donde también se practica la misma ante falsos elohim y símbolos paganos.

Muchos Judíos creen que el pacto uno lo está haciendo con Israel; pero esto no es así, es entre la persona y Elohim, para luego ser un adherido y miembro como un natural de este pueblo, tal como declara el Tanak, y las bendiciones subsecuentes.

No cuestiono si seré recibido o no en alguna comunidad Judía como un natural. Eso Elohim lo sabrá; y si es que alguna vez tenga que ser. Por lo pronto, me regocijo en YIHWEH en haber abrazado Su pacto (Is. 56:6), y de poder estudiar y compartir la palabra de la escritura hebrea lo más libre del agregado de hombres que puediere estar. El regocijo de pronunciar y pensar en el Santo Nombre de YIHWEH públicamente no lo cambio por estar rodeado de ningún religioso, ni mucho menos de aceptar sus idolatrías que ofenden a YIHWEH.

Lamentablemente también, algunas personas mal interpretan y creen que odiar las doctrinas inventadas por los rabinos (Judaísmo) es odiar a los Judíos. ¡Nada más lejos de la realidad! Esto debe ser un estímulo para los que estemos en el pacto con Elohim para que más amemos a nuestros hermanos, como dije, a menudo sin que ellos nos reconozcan como tales.

 

por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión