Cotejo de
ciertas creencias en relación a la Torah
Saludos...
"Me podrías mandar un estudio sobre el bautismo y el ayuno. En el nuevo testamento se habla de ambos conceptos, y Jesús los realizo, por eso para el cristianismo es muy importante esto, y que son como mandamientos o sacramentos y que hoy en día hay que hacerlos. Que dice la torah sobre estos dos temas. Le agradezco su ayuda. Gracias."
Un Cordial Saludo
Gracias por escribirme y confiarme su inquietud.
1) En la Torah no existen los llamados "sacramentos".
2) "Bautismo" es la forma en español de una raíz en griego (βάπτω bápto) que significa "dejar bañado en fluido (inundar, dejar mojado)". Aparece solo en el Nuevo Testamento, y sería un rito de iniciación según conceptos y doctrinas propias de dicho tratado. No se pueden usar los conceptos instruidos en la Torah para asociarlos con el propósito y significado que da el citado al bápto en agua. Lo que en efecto existe como instrucción en la Torah es lo relativo a la purificación en agua (lavado y/o rociado), pero esto no cómo y con el fin que lo practica el Cristianismo y sus relacionados (básicamente un nuevo nacimiento), sino un tratamiento con agua ordenado tras contraer inmundicia por contacto con cadáveres (Nm. 19:18), semen (Lv. 15:7, 16; Dt. 23:11), flujo menstrual (Lv. 15:5), tras ser limpio el leproso (Lv. 14:8), contacto con animales impuros muertos (Lv. 11:32), tales como reptiles, cerdo, perro. También está ordenado el lavado en agua antes de asumir Aharon y sus hijos (Éx. 29:4) en sus funciones, y tanto las personas como el botín luego de ser traído de la batalla sostenida contra naciones idólatras (Nm. 31:23). No existe ningún tipo de lavado o aspersión en/con agua que tenga carácter de "conversión religiosa" como practica el Cristianismo y el Judaísmo (lo hacen luego de circuncidar a un gentil). De hecho, según la Torah no existen las conversiones religiosas. Entiéndase por favor que toda esta doctrina de los lavados en agua es también básicamente para Israel, destinada a ser nación santa para Elohim. Por su parte, el rociado es con el agua de la purificación, y tiene otra constitución (Nm. 19), y es en pos de otras situaciones, como le vengo comentando. Este último caso es agua de la impureza (mëy nidâh), para el también citado de ser contaminado por cadáver humano.
En el paganismo esta noción de bápto existe también con sangre humana, y con lo que el Nuevo Testamento llama "bautismo en el Espíritu Santo". De allí que sea tan natural y aceptable el Nuevo Testamento para individuos que no conocen la Torah en cuanto a la noción de ser rociados con sangre de un humano-divino, y las realidades a cerca de rûaj Elohim/hálito de Elohim al que también asocian fraudulentamente con el «πνεῦμα ἅγιος Pneuma Hagion/Espíritu Santo» del Nuevo Testamento. Recordemos las palabras de cierto escrito que comentan sobre "el ser rociados por la sangre de Jesucristo". Esta idea no tiene sustento alguno en la Torah.
Algunas personas con "cierto conocimiento" de la Torah procuran asociar dicho rito pagano con las purificaciones allí citadas; pero no son lo mismo. Ni el bápto en agua es un procedimiento que forme parte de los mandamientos de la Torah. El hecho que en el Nuevo Testamento se haga el rito para lavar pecados, y se haga en nombre del tal Jesucristo, también por tanto son ajenos a la instrucción de la Torah. También es ajeno a la Torah y muy cercano al paganismo la temática de la iniciación y nuevo nacimiento. En la Torah existe el volverse, arrepentirse y rectificar; pero no existe el concepto de "nacer de nuevo". Estas doctrinas y ritos paganos relativos a nacer de nuevo tienen que ver con sus equivalentes y rituales de renacimiento, donde la naturaleza no se separa de lo divino. Osiris [de Egipto] era el símbolo de dicho renacimiento: la Deidad Solar. Así en el Nuevo Testamento este lugar lo ocupa "la Deidad Jesucristo". Inclusive a Osiris se le consideraba muerto y resucitado, y en él radicaba "la esperanza de la resurrección", tal cual verá usted hoy en día enseñar de parte del Cristianismo en cuanto a Jesús, y los grupos Nazarenos y Mesiánicos con su versión judaizada Yeshua (Yahshua, Yahushua, Yehoshua). En el Judaísmo también esta noción de resurrección fue incorporada varios siglos luego de dada la Torah.
3) El ayuno, como palabra específica (tzôm: del verbo tzûm) no está en la Torah; pero aparece el concepto de afligir la nefesh/el alma en el día de Yom Kippur/Día de la Expiación. Ésto con carácter obligatorio tanto para el natural como para el extranjero residente en Israel. También se menciona el caso de la abstinencia de sólido y agua de parte de Mosheh/Moisés al subir al monte. Afligir el alma se entiende como someterla a aflicción por ayuno. Inclusive hay quienes interpretan el término entendiendo que se debería vestir de arpillera y salir a dar limosnas.
Salmo 35:13 - "Wa'aniy bajalôtâm lebûshî sâq `Inëytî batzôm napshî ûtpilâtî `al- jëyqî tâshûb"
"Y yo, en el estar angustiado de ellos, mi ropa [fue] silicio. Afligí por ayuno mi alma; y mi oración a mi seno se volvía."
No tener acceso carnal sería obligatorio, pues hacerlo implica satisfacer el alma, lejos de afligirla. Afligir el alma evidentemente tiene un amplio sentido. No es sino luego en otros libros del Tanak (mal llamado Antiguo Testamento) que aparece el sustantivo tzôm.
Se denota que la aflicción del alma está asociada a la oración. Y luego vemos en el resto del Tanak como se la vive como ofrenda acepta ante YIHWEH (Ezra 8:21, Nehemyah/Nehemías Cap. 9º).
Por su parte, los Profetas nos comentan que el ayuno no tiene sentido sino es paralelo a cumplir con lo que demanda Elohim:
Yeshayahu/Isaías 58:6-7 - "¿No es más bien el ayuno que Yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?"
Pero esto es más de la Torah; instrucción básica para Israel y el mundo; la cual ordena circuncidar el prepucio del corazón, y no endurecerse (Dt. 10:16).
4) Y estos son otros comentarios sobre Jesús (versión alterna del elohim ajeno o ídolo ya citado: Osiris); que es por ende: falso Profeta, falso Mesías, falso Elohim, falso Salvador, falso Esposo de Israel, y falsa Roca:
a) Como profeta no se cumplieron los eventos que anunció, pues dijo que antes de la muerte de ciertos presentes el reino y él vendrían (Mt. 16:28; Mr. 9:1; Lc. 9:27). La única forma que se puede entender esto por la Torah es como restauración de Israel; la cual no aconteció, sino que por el contrario. Ésta nos indica que la salvación de Israel es habitar libre y en abundancia, no el ser sometido por los enemigos (Ver maldiciones y bendiciones: Dt. 28). Para sortear este obstáculo (para algunos) que es la verdad, se ideo la doctrina de un reino que no es de este mundo. Pero la Torah dice que el reino de Israel y su rey ungido son de éste mundo, no de otro. También dijo que en una era venidera los hombres serán como "ángeles" y no se dan en casamiento, lo cual contradice la promesa de multplicidad y larga vida, con este cuerpo mortal que Elohim nos ha dado (Gn. 16:10; Is. 65.20).
b) Como Mesías/Ungido Rey no fue jamás rey de Israel, y no se registra que tenga descendencia, lo cual es algo típico de un "casto guru oriental", no de un israelita, y menos un ungido rey de la Nación Santa.
c) Se lo considera Elohim mismo, parte de tal, o bien un ser poderoso y celestial pre existente, luego en una faceta o instancia humana (Jn. 1:1; Fil. 2:6; Rev. 1:11-12). Inclusive en cierto libro se le atribuye un título también de usurpación, que es el de ser "el primero y el último". Esto es mitología. No existe tal requerimiento ni realidad para un renuevo ungido rey de la familia de Yehudah/Judá. Si se proclama ser divino y Elohim, entonces es un falso elohim, es decir, un ídolo. El nacimiento virginal precisamente es un evento mitológico; no es requerimiento para ser ungido rey de Israel, ni para que Elohim lleve adelante algún programa de perdón de pecados. De hecho, eso lo hace sin linaje paterno de la Casa de David, de modo que le descalifica más aún como Mashiaj haMelej/Ungido Rey.
d) Falso Salvador, por cuanto según el Nuevo Testamento le compete el título de "el Salvador", lo cual es una usurpación de un título y prerrogativa exclusiva de YIHWEH, único Elohim y único Salvador.
e) Falso esposo de Israel, pues el NT dice que Jesús es único esposo de la Iglesia. Pero el Esposo de Israel (gr. Ekklesia: asamblea) (y que nunca se anuncia un reemplazo de la misma) es YIHWEH Mismo. De modo que en el marco de la sana doctrina, Israel no puede tener dos esposos; eso es un adulterio y una abominación.
f) Falsa Roca: el ungido rey de Israel es el pináculo de la edificación (lo que va arriba, a cuya sombra está Israel), y la única Roca de Salvación, de nuevo, es YIHWEH Mismo. El NT afirma que Jesús es "la Roca" base. Una vez más en carácter de abominación y usurpación; pues no pueden haber dos rocas de fundamento.
por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión
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