La Torah no prohíbe la donación de sangre
La Torah nos dice
que la vida está en la sangre (Gn. 9:4).
La Torah no instruye sobre la donación de
sangre; evidentemente porque por la época que fue dada este tipo de
evento no tenía lugar. Lo que la Torah, en
sus mandamientos prohíbe, es comer sangre y derramar sangre (Gn. 9:6;
Dt. 12:23). Aún la sangre de animales sacrificados, o bien es puesta sobre y/o
alrededor del altar, y si así no fuere (es decir, de animal para comer) se cubre
con tierra (Lv. 4:7, 7:2, 9:12, 17:13). En caso del derramamiento de sangre
humana, desde ya, terminantemente prohibido; esto es, el asesinato o herir al
prójimo (Éx. 20:13, 21:12-35).
El transferir sangre de un humano a otro, en caso de ser necesario, esto es, para salvar la vida, se encuadra dentro del mandamiento de no matar, preservar la vida, y el amor al prójimo (Lv. 19:18). Es decir, si es posible el dar sangre, esto debe ser hecho eventualmente para evitar que otro pierda la vida.
Luego de faltar cierta cantidad de sangre que da el donante, el cuerpo se encarga de recuperarla paulatinamente de modo de equilibrar el caudal sanguíneo que fluye por el cuerpo.
por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión
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