¿Quienes son los hijos de Elohim y los Nefilim?


Por implicancia deberíamos definir entonces "qué es ser" Hijo de Elohim

Según el Tanak, ser hijo de Elohim está íntimamente relacionado con la simiente escogida, la cual finalmente es Israel. Hosea/Oseas 1:10 nos comenta que aquellos que fueron tildados como "no sois pueblo" serán llamados "Hijos del Poderoso Viviente ('El Jay)".

Lo dice expresamente Elohim en cuanto a Su Hijo Primogénito:

Éx. 4:22 - "We'âmartâ 'el- Par`oh Koh 'âmar YIHWEH Banî bekorî Yisrâ'ël/Y dirás a Faraón: YIHWEH ha dicho así: Israel [es] Mi hijo primogénito."

En ese caso, primogénito como pueblo, pues simiente escogida ya hubo desde mucho antes, tras la promesa hecha a la mujer, nuestra madre Jawah/Eva, (Gn. 3:15). En Israel por primera vez la condición de pueblo de Elohim y la relación Padre-Hijo se expande a muchas familias luego del diluvio, y a partir de la simiente de Abraham, por Ya'aqob/Jacob.

Por su parte, las Crónicas de Israel (2 S. 7:14) dicen que Elohim "será Padre del rey" de Israel, y que éste será hijo del Mismo. En otras palabras, ser hijo de Elohim es una cuestión de adopción y elección, ya acotamos, íntimamente ligado a la simiente humana con la cual El pacta. No que Elohim se reproduzca, tal como se sostiene en la mitología: que los reyes son hijos de los dioses; sino que El otorga el "título de"; lo cual en efecto si tiene relación con una "simiente humana". Antes de Israel hubo una línea genealógica que va por: ha'Adam/el Humano, Shet, Enosh, Qenan, Mahalalel, Yered, Jenoc/Enoc, Metushelaj/Matusalén, Lemek, Noaj/Noé, Arpakhshad... Abraham, Yitzjaq/Isaac, Yisrael... Así como ha'Adam quebrantó el mandamiento, por Abraham viene la restitución (Gn. 3:17, 22:18). Por tanto así, son dos cosas a considerar: Por un lado simiente, y por otra condición de justos; pues también vemos casos de simiente escogida que temporalmente es puesta en exilio y desolación, y hasta muerte debido a las rebeliones. Por otra parte, también hay justos que no son simiente escogida, pero recibirán un nombre mayor que el de hijos e hijas (Is. 56). Salvación de parte de YIHWEH no implica necesariamente ser pueblo de YIHWEH.

Iyob/Job dice que se presentan ante Elohim Sus hijos, entre los cuales estaba también el adversario (hasatan). Esto se entiende a la perfección al saber que la simiente del pacto y generación de los justos se ve permanentemente acusada y enemistada por adversarios impíos enemigos de la misma, y de Elohim. Lo vemos cuando el pueblo Judío inicia la reconstrucción del Segundo Templo, respecto de la oposición de los aledaños (Ezra' 4).

Entonces: ¿Quienes son los Hijos del Elohim de Gn. 6:2 y los Nefilim?

Ya comentamos sobre la relación entre la simiente de la mujer (simiente escogida, del pacto) y el "ser hijo de"; a quienes se refiere el texto de la Torah es descendencia de Shet. La descendencia del tal vio que las hijas de hombre, esto es, las hijas del resto de los linajes eran tobot (buenas, hermosas, aceptables, lindas); y así se unieron a ellas, engendrando hijos.

Nefilim es el plural de nefil. Éste sustantivo hebreo deriva del verbo nafál que significa: caer, derrumbar, abatir. La primera vez que aparece el verbo es en Gn. 2:21, cuando dice la Torah que Elohim "hizo caer" al Humano en un sueño profundo. Por tanto la traducción más exacta para nefil es "el que hace caer" es decir, un derribador, tirano, acometedor. Precisamente Strong #5303 lo define como "derribador, patán, tirano: -gigante". Unido a las palabras de los testigos detalladas en Nm. 3:33 junto a Dt. 2:11, vemos que se trata de poder y fuerza eventualmente acompañado por un gran tamaño físico. En ésta última cita se usa otro término que es rafá, que designa: vigoroso; del verbo también rafá, asociado a curar y restaurar.

Gn. 6:1-6:

"Wayehî kî- hëjël hâ'âdâm lârob `al- penëy hâ'adâmâh ûbânôt yuldû lâhem. Wayir'û benëy- hâ-'Elohîm 'et- banôt hâ'âdâm kî Tobot hënâh. Wayiqjû lâhem nâshîm mikol 'asher bâjârû. Wayo'mer YIHWEH Lo'- yâdôn rûjî bâ'âdâm la`olâm beshagam hû' bâsâr Wehâyû yâmâyw më'âh we`esrîm shânâh. Ha-Nefilîm hâyû bâ'ârets bayâmîm hâhëm wegam 'ajerëy- kën 'asher yâbo'û benëy hâ-'Elohîm 'el- banôt hâ'âdâm. Weyâldû lâhem hëmâh hagiborîm 'asher më`ôlâm 'anshëy hashëm. Wayar' YIHWEH kî rabâh râ`at hâ'âdâm bâ'ârets wekâl- yëtser majshebot libô raq ra` kâl- hayôm."

"Entonces, aconteció que el hombre [fue] numeroso sobre la superficie del suelo, y les nacieron hijas. Y los hijos del Elohim vieron a las hijas del hombre, que ellas [eran] hermosas. Entonces tomaron mujeres de entre todas, a las cuales escogieron. Y dijo YIHWEH: No va a contender Mi espíritu por [el] hombre por siempre, por lo cual también el [es] carne; y vendrán a ser sus días ciento veinte años.

Llegaron a haber gigantes en la tierra, en los días de aquellos. Y también después que se llegaron los hijos del Elohim a las hijas de hombre, y les nacieron hijos. Ellos [fueron] los fuertes, quienes desde la antigüedad [fueron] varones célebres. Y viendo YIHWEH que [era] mucha la maldad del hombre en la tierra, y todo sentimiento de su corazón para mal todo el tiempo..."

El pasaje está dando a entender varias realidades simultáneas:

a) Se multiplicaron los linajes, y el de Shet vio como buenas/aceptables/hermosas a las hijas de los hombres que nacieron. Por tal motivo tomaron esposas entre ellas. En otras palabras, los descendientes de Shet, éste linaje se mezcló en algunos puntos con los demás humanos que habían; y la forma fue que el linaje paterno (de suma relevancia en la Torah) tomó mujeres de otras familias.

b) YIHWEH decide poner fin a su disputa con el hombre. Después vemos como un alguien íntegro en su linaje encuentra gracia ante Elohim; esto es, Noaj/Noé. Todo esto ante la maldad y corrupción generalizadas sobre la tierra, donde se menciona a los Nefilim o "Derribadores".

Esta corrupción puede también estar relacionada con dicha unión, pues luego acontece algo similar:

Jueces 3:5-7 - "Así los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. Y tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus elohim. Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de YIHWEH, y olvidaron a YIHWEH su Elohim, y sirvieron a los ba'alim y a las imágenes de Asherah".

Es un mandamiento de la Torah (Dt. 7:3) el no dar los hijos de Israel a las naciones idólatras que ocupan el territorio aledaño. Pero esto efectivamente aconteció, lo que se tradujo en una corrupción de parte de los mismos, pues la unión familiar trae aparejado el cambio del culto; evidentemente por lo estrecho de la relación que se establece. Por tanto algo análogo pudo suceder antes del diluvio, cuando los hijos de Elohim vieron hermosas a las hijas de los demás linajes, y tomaron de ellas, con el descarrío del culto a YIHWEH que luego implicaría. Lo mismo hizo Esav/Esaú, hermano de Ya'aqob e hijo de Yitzjaq y Ribqah/Rebeca, tomando por mujer a una hija del pueblo Heteo.

c) Que por aquella época, es decir, antes y después que se produjera esta unión de la descendencia de Shet con las mujeres que no eran de su descendencia, habían personas de gran tamaño entre los pueblos de Oriente Medio. Fueron hombres de renombre y dominantes por aquel tiempo, antes, y después que los hijos de Elohim tomaran mujeres. Estos hombres dominantes y fuertes pudieron ser los físicamente de gran tamaño, o bien tampoco el texto descarta que también tomaran parte los resultantes de la unión antedicha. Todo esto siempre considerando que el texto jamás dice específicamente que de la unión surgen nefilim, sino que existían nefilim por aquella época, y aún después. Aquí hay hasta un asunto lógico, pues genéticamente hablando existe siempre la misma posibilidad que de dicha unión nazcan personas de gran tamaño, ya que se unieron estos hijos de Elohim con los otros pueblos.

Sea oportuno acotar, que el tener gran tamaño y fuerza podía ser decisivo en una época donde el combate cuerpo a cuerpo era por lo general de relevancia. No como hoy, que son fundamentalmente las armas (y estrategias) las que definen una contienda bélica. Por eso en la Torah se relata como YIHWEH da aliento a Su pueblo que estaba por enfrentarse a pueblos de gran tamaño; y cuyas fortificaciones eran considerablemente significativas (Dt. 9:2-3).

d) Muy importante: Nefilim no es un nombre propio, sino al igual que Mashiaj, es un sustantivo derivado de un verbo que denota un tipo de propiedad o atributo de alguien. Aunque se denota en la Torah cómo desde una perspectiva histórica el término causaba posiblemente cierta remembranza de los nefilim de la época prediluviana, trayendo así temor agregado a las personas.

Luego habla la Torah sobre éstos:

Nm. 13:32-33 (VNM TJ) - "Y siguieron presentando a los hijos de Israel un informe malo acerca de la tierra que habían espiado, diciendo: “La tierra, por la cual pasamos para espiarla, es una tierra que se come a sus habitantes; y toda la gente que vimos en medio de ella son hombres de tamaño extraordinario. Y allí vimos a los nefilim, los hijos de Anaq, que son de los nefilim; de modo que llegamos a ser a nuestros propios ojos como saltamontes, y así mismo llegamos a ser a los ojos de ellos”.

Debemos considerar que el informe dado era calumnioso, y una infamia. Algo así como una exageración y extrapolación; tal como el que la tierra de allí se tragara a la gente, y que estos gigantes fueran a ellos como hombres a langostas. Vemos que ser de los nefilim está asociado en este caso a ser hijo de Anaq. En otras palabras, gente de gran tamaño y poderosa tanto física como en cuanto a sus edificaciones, de modo que inspiraban temor.

La interpretación mística del pasaje de la Torah

La palabrería fantástica y mitológica con apariencia de santidad:

Lucas 20:36 - "Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección."

Queda claro lo qué es un ángel, un Hijo de Dios, y la existencia de una tal resurrección; todo esto según las palabras de cierto místico maestro.

Luego siguen otros "tratados":

Judas 1:6 - "Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día..."

Enoc 6:1-2 - "Así sucedió, que cuando en aquellos días se multiplicaron los hijos de los hombres, les nacieron hijas hermosas y bonitas; y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las desearon, y se dijeron unos a otros: "Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos."

...15:8-9 - "Y ahora, los gigantes que han nacido de los espíritus y de la carne, serán llamados en la tierra espíritus malignos y sobre la tierra estará su morada. Los espíritus malos proceden de sus cuerpos, porque han nacido de humanos y de los santos Vigilantes es su comienzo y origen primordial. Estarán los espíritus malos sobre la tierra y serán llamados espíritus malos."

Debido a la influencia de cierta literatura fantástica y mentirosa (como los citados Nuevo Testamento <Libro de Judas y los Evangelios> el Libro de Enoc, y otros, como el Libro de los Jubileos, etc.), muchas religiones y movimientos de fe interpretan que los hijos de Elohim mencionados en el relato son seres celestiales o ángeles, que tomaron forma humana para procrear con las hijas del humano. No hay testimonio en la Torah de que ciertos "seres celestiales" cuenten con la capacidad de experimentar instintos humanos y animales, tal como claramente ver hermosas a las hijas de los Hombres. Además afirman que el resultado de esta unión fue de "Nefilim raza de individuos de una estatura de proporciones ciclópeas" (se habla de hasta decena de metros de estatura), y que luego de destruidos por el diluvio estos supuestos híbridos "humano-angélicos" se convirtieron en los "demonios" que se mencionan en dichas literaturas (pues la Torah define de otra manera qué es un "demonio"). Estos relatos desde luego no tienen ni el más mínimo asidero en el Tanak, sino que son eso: cuentos ideados por mentes imaginativas que se dejaron influir por la mitología y el paganismo de todas las épocas.

Para la mitología es común que los humanos y "los imaginarios seres celestiales" interactuaran entre si; inclusive en forma sentimental y reproductiva. También de este sentir y pensar místico viene la temática de los "Santos Católicos". Pues de seres humanos son elevados (por supuesto en un marco de idolatría y falso culto) al grado de dioses; aunque desde ya jamás ellos le reconocerán que están haciendo tal acto deshonesto ante Elohim. Examine usted mismo los mitos de como dioses descienden para unirse a mujeres, y viceversa, de modo de engendrar seres heroicos que luego fueron los padres de los linajes reales. Esto aconteció en Egipto, Roma, Grecia, etc. Se dice por ejemplo, que el Faraón era descendiente de la Deidad Solar. Por eso es que también el Nuevo Testamento muestra al Cristo como un ser de origen celestial, de modo que esta doctrina es aceptada por los gentiles acostumbrados a este tipo de ideas, y por tanto hay continuidad del culto idolátrico correspondiente.

Cabe destacarse, que uno de los pasajes del Tanak para dar esta interpretación de "seres celestiales" a los hijos de Elohim es el que sigue:

Iyob/Job 38:7 

"b'rân- yajad kôk'bëy boqer wayârî`û kâl- b'nëy 'Elohîm"

"En el clamar de las estrellas de la mañana juntas; y se regocijaban a gritos todos [los] hijos de Elohim."

Veamos cómo lo dicen otras versiones:

(V. Junemann, Septuaginta) "Cuando fueron hechos los astros loáronme con gran voz todos mis ángeles."

(VNM TJ) "cuando las estrellas de la mañana gozosamente clamaron a una, y todos los hijos de Dios empezaron a gritar en aplauso?"

(RV60) - "Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?"

Destaquemos enfáticamente que la VNM TJ, y RV60, usan la palabra "cuando", uniendo así el acto de hacer los astros a clamar en júbilo los hijos de Elohim. Una eventual unión en el tiempo, o simultaneidad. La Versión de Jünemann del griego va más allá al declarar directamente que loaron a gran voz todos "los ángeles".  La traducción de ברן b'rân sería algo así como en/por [el] clamar... Lejos de estar necesariamente indicando tiempo simultáneo, bien se refiere a aquella simiente escogida que admiró la obra de Elohim, y se regocijaron en gran manera. Pues las otras familias y simientes lo que hicieron es rendir culto al cielo en vez de hacerlo con Elohim. Por tanto es lógico que sean los hijos de Elohim los que se admiraron del cielo, no los restantes linajes que anduvieron y andan aún en idolatría. Una cosa es admirarse del cielo, y otra es adorar al cielo (Dt. 17:3).

El Salmo 82:

Este Cántico hace referencia a los Jueces de Israel, los cuales también pueden ser llamados Elohim; título éste dado también a Mosheh (Éx. 7:1). El v#6 dice: "Anî- 'âmartî 'Elohîm 'atem ûbnëy `Elyôn kulkem" /"Vosotros sois todos Elohim, e Hijos del Altísmo [son] todos ustedes." La traducción de Elohim también es "Magistrado" o "Juez", y en este caso se refiere al Magistrado de la simiente escogida de la cual habla; quienes ya explicamos son Hijos de Elohim. Por tanto YIHWEH no se refiere a ningún círculo de ángeles y seres celestiales que está en los cielos, sino a hombres que están en la tierra cumpliendo con una muy importante misión de Su parte.

La palabra griega dios usada en las traducciones al español asocia todo esto a un asunto místico; pues un dios en la mentalidad pagana está asociado a "la sustancia divina", no a una delegación o título de parte del Elohim para hombres de carne y hueso.

 
 

por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión