La Temática de la Fe y las Obras


Según el Cristianismo y otras denominaciones, el perdón de nuestros pecados depende de la fe puesta en el sacrificio de Jesús. La escritura hebrea afirma que el perdón de nuestros pecados depende del arrepentimiento genuino; arrepentimiento que nos lleva a andar en los caminos de YIHWEH. No existe declaración en el Tanak que indique que la salvación dependa de ejercer fe en algún tipo de mártir asesinado. Es por ello que el Cristianismo invalida el valor de las obras que son según la justicia de Elohim. Afirman que la justificación depende exclusivamente de la fe (justicia de la fe, como le llaman), no de las obras, y la fe puesta en el Cristo, quién cumplió la Torah por usted, y se hizo maldito para pagar por los pecados de todos los hombres.

La escritura hebrea denota una realidad completamente diferente:

Yejezqel/Ez. 18:21-22 - "Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos Mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá."

Se denota:

Apartarse de los pecados, es decir, arrepentirse.

Guardar los estatutos de YIHWEH.

Vemos lo importante de las obras, en el sentido que dicha justicia consumada es la continuación del acto del arrepentimiento, por las obras.

El Cristianismo sostiene que las obras del hombre son inútiles, que todo depende de poner absolutamente toda la fe en Jesús; que es su mérito el que salva; y luego desligan a la persona de la Torah, pues se dice que ya por el mérito de Jesús usted no tendría que obedecer "La Ley", como ellos le llaman.

La fe debe ser puesta en Jesús, quién hizo la justicia por usted, o la justicia por medio de la fe, como le llama el pablismo.

Luego de ello, usted es salvo, y la Torah ya no debe ser guardada.

¡Todo lo contrario a lo declara el Tanak!

En primer lugar, el Tanak declara que un impío debe arrepentirse, y esa confesión es a YIHWEH. La confianza debe ser puesta solo en Aquel que es el único Elohim, y por tanto salva.

Yeshayahu/Is. 43:11 - "Yo, Yo YIHWEH, y fuera de Mi no hay quien salve."

Luego, si ese arrepentimiento no se articula en obras de justicia, no estamos ante arrepentimiento, o no respecto de la justicia de Elohim, y ante Elohim. De hecho, dice que por la justicia que hizo el impío, vivirá; y esa justicia es reflejo de una creencia verdadera que emanó de su corazón, o como lo dice la definición de la palabra hebrea: "emunah". Emunah no es creer con la mente, en teoría, en forma inanimada, como sugieren algunos conceptos y actitudes, sino que es más bien FIDELIDAD, es decir, una creencia que va acompañada de obras.

Uno de los pasajes citados suele ser el de Habaquq/Hab. 2:4: "El justo por su fe vivirá". Aclaremos también que la palabra allí usada es también "emunah", es decir, es una actitud de fidelidad; el justo vivirá por su fidelidad, no por la fe como un mero conocimiento; y esta fidelidad es a los mandamientos de la Torah.

Dice también el profeta:

Yeshayahu/Is. 1:16-18 - "Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice YIHWEH, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana."

Elohim nos dice que El limpia nuestros pecados totalmente si hacemos conforme a la justicia, es decir, quitamos el mal y hacemos el bien. No se puede trazar una división entre buenas obras y dejar de hacer lo malo. El dejar de hacer lo malo debe ir acompañado de buenas obras. Si antes no se hacía justicia al huérfano, como resultado del arrepentimiento haremos justicia al mismo, y así en todos los órdenes. Estemos a cuenta, dice YIHWEH. Como se podrá ver, no se pide ejercer fe en ningún tipo de sacrificio, y menos aún en el de un hombre asesinado. Ni siquiera el profeta menciona el tener fe en algun tipo de ofrenda; sino el volverse hacia YIHWEH en arrepentimiento verdadero, y hacer justicia.

En cuanto a la temática de la bondad inmerecia o gracia, toda actitud de reconciliación con YIHWEH parte de Su bondad sin costo; es inútil hablar de arrepentimiento y obras si no hubiera habido siempre de parte de Él gracia para con el hombre. YIHWEH muestra Su gracia desde el mismo principio, nada ha cambiado.

Los movimientos nazarenos sostienen que hay que guardar la Torah, pero a la vez mantienen la base del Cristianismo, en el sentido que el perdón y la justicia dependen de la fe puesta en un mesías que dio la vida por usted. Tiene que saber que esto no es cierto, ningún ungido debía dar la vida por los demás, de hecho, la Torah dice que por sus pecados solo puede morir usted, nadie puede sacrificarse por los pecados de la humanidad.

Dice el profeta antes de hablar sobre el arrepentimiento, y las obras de justicia:

Yejezqel/Ez. 18:20 - "El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él."

Shemot/Ex. 32:31-33 - "Entonces volvió Mosheh a YIHWEH, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron elohim de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, bórrame ahora de Tu libro que has escrito. Y YIHWEH respondió a Mosheh: Al que pecare contra Mí, a éste borraré Yo de Mi libro."

Estas citas nos muestran claramente que el pecado, en cuanto a la responsabilidad por el acto en sí, no puede ser transferido a otro individuo. Por tanto la creencia del Cristianismo y estos movimientos citados es errónea. Mosheh/Moisés pidió ser quitado del libro, pero YIHWEH dijo que Él mismo quitaría de Su libro a aquel que pecara contra Él. El profeta aclara que el hijo no llevará el pecado del padre, y viceversa. Cada cual debe morir por su pecado. También el cumplimiento, por ende, de los mandamientos, es personal e instransferible, nadie puede cumplir los mandamientos por usted.

Si usted pecare, la forma es volverse de dicha actitud de todo corazón, y hacer conforme a la justicia de Elohim; que por dicha emunah/fidelidad usted vivirá, no morirá. Y el único al cual hay que dirijirse es a YIHWEH, no hay otro que pueda salvarle.

¿No es misericordioso nuestro Elohim?

¡Vaya a Él, no hay otro!


 

por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión