Trucos Misioneros con Isaías 53

Magia con el concepto de "Siervo Sufriente y luego Exaltado"


Hace unos días veía en TV un documental llamado: "El Mago Enmascarado". Trata sobre un mago con máscara que hace diversos trucos ante el público, y luego se explica como se efectúa el truco, creándose así la ilusión hacia el espectador. De veras resulta muy interesante ver las técnicas aplicadas, de modo de engañar la percepción.

Traigamos a colación diversas técnicas para producir ilusiones que se usan de las escrituras, de modo de engañar también al que recibe el mensaje. El primer caso que se me ocurrió fue el de la escritura del Profeta; específicamente el visto en otros artículos en publicados en nuestro sitio sobre Yeshayhahu/Is 53, donde se crea una ilusión para el espectador (valga el término), que se trataría de un Mesías siervo sufriente que es martirizado para el perdón de los pecados.

El primer paso en esta ilusión, es cuando el mago y su montaje asumen una fachada donde hacen creer o convencen al espectador de lo que va a ocurrir. Si bien el espectador sabe que no es real, que es un truco, en la percepción se vive como algo real. No hay forma de separar lo verdadero de lo falso. Literalmente hablando, el truco y la realidad no se pueden separar. Luego el mago hace las cosas con la suficiente habilidad de manera de crear la ilusión, y cuenta con todos los recursos y artificios necesarios para llevar adelante el engaño sensitivo, y así todo aparece como algo real. Alguna de las fases del procedimiento está cargada de ilusión y maniobras específicas, por tanto pareciera que se desenvuelve algo de cierta manera, pero en realidad es una situación falsa. Por ejemplo, cuando el mago nos hace creer que hace pasar un cigarrillo a través de una moneda: El truco es sencillo, pues en realidad la moneda tiene una puertecilla con una bisagra, y así el cigarrillo va pasando por dicho orificio, pero a la vista pareciera que un débil cigarrillo está penetrando en medio de una moneda. Se trata de un engaño visual; un engaño a los sentidos. Hay que apreciar esta situación en un ángulo específico, de modo que el espectador no vea que en realidad la moneda está provista de dicha puertita. Se deben dar ciertas condiciones para que el truco e ilusión tengan lugar. La falta de conocimiento (en este caso: información visual) sobre el el contexto es lo que hace que el observador perciba esto como real aunque no lo sea.

Análogamente sucede con el pasaje que les mencioné: El observador, la persona que recibe el mensaje, lo está recibiendo viciado pero no se puede percatar que esto es así. Desde luego cuando vemos un truco de magia, los adultos sabemos que se trata de tal cosa, aunque nuestros sentidos nos indiquen lo contrario; es decir, estamos preparados para no ser engañados, si bien no sabemos en detalle las artimañas implicadas. Sabemos que no es real, pero el engaño visual llevado adelante nos impresiona igual. Un niño quizás no tenga este mecanismo de protección, y lisa y llanamente piense que es real. No olvidemos que ellos mezclan el mundo real con el imaginario debido a que se encuentra en desarrollo su capacidad para percibir el entorno. Así, una persona que no tiene suficiente conocimiento en las escrituras, no cuenta con todas las bases para determinar si algo es real o no, y así puede ser con relativa facilidad víctima de una ilusión, y el engaño subsecuente. Como en todo proceso de instrucción, el novato está más propenso a las confusiones que el más avanzado. Algo así también como en una técnica o profesión: el sujeto más avanzado podrá discernir cuando algo es verdadero o es falso (conveniente o no conveniente, etc.) con mayor destreza que el que no está tan avanzado. Desde luego, también hay personas que aún ni se han iniciado en el estudio de la Torah, o lo han empezado a hacer ya con estas premisas falsas; lo que hace más factible esta ilusión.

Cuando una persona va a recibir predicación de parte de un misionero, el que oye en general ya sabe algo, o se le adelanta que un mártir ha sido asesinado en un madero por él 'en sacrificio'. Entonces así el oyente ya está previamente condicionado. Ha recibido cierto grado de sugestión. La noción de que alguien de la vida por el mundo sugestiona profundamente al hombre desde siempre. Observen ustedes la cantidad de héroes nacionales, mitos y leyendas que se han formado a partir de que alguien de la vida, o sea martirizado por alguna causa.  

Luego viene el engaño cognitivo propiamente dicho, y se hace con la escritura.

Dicen:

Is. 53:5 - "Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados."

La táctica que se repite en estas ilusiones es el uso de la forma expresiva de los Profetas, de modo de insertar lo que dice en otro contexto. Existen muchos trucos que se llevan adelante por medio de esta frase. Desde luego el caldo de cultivo para dicho engaño es la falta de conocimiento en las bases de la Torah por un lado. Luego, la sugestión que se produce con la mencionada idea. Ambas cosas van de la mano.

Dice que él fue herido por nuestras rebeliones: El que oye parte de la base de que 'nosotros' es todo hombre que pisa la tierra, cuando en realidad el relato lo hace un israelita, y viene hablando de las rebeliones del pueblo de Israel; por tanto 'nosotros' es Israel; aunque con esto no quiero decir que el gentil no se haya descarriado. Solo que hemos de procurar insertar el texto en el contexto, sino descontextualizamos. La salvación colectiva parte de los pactos que hace Elohim con Su pueblo, a partir de donde se unen las naciones al mismo. Elohim no pacta con muchas naciones, sino con un pueblo, en este caso Israel; y el profeta viene hablando de la realidad concerniente a Israel. También habla de Israel como el rebelde, y por otra parte como el siervo sufriente luego exaltado. En general la referencia a 'nosotros' es aquel descarriado y rebelde que no se mantuvo en la voluntad de Elohim, y define con toda precisión y claridad que el siervo es Ya'aqob/Jacob, aunque el misionero seguramente pasará por alto esa parte del texto del profeta.

Is. 49:3 - "Mi siervo eres tú Israel, porque en ti Me gloriaré"

Antes del pasaje de 53:5, el profeta arranca diciendo:

Is. 52:13 - "He aquí que Mi siervo (Israel) será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto."

Pero recordemos que el misionero, haciendo el rol análogo al mago, no le presentará ese contexto, sino que viene a hablarle a usted de un 'evangelio'. Este evangelio consiste en creer en los padecimientos del tal Jesús colgado de un madero, torturado y despreciado por los demás. Entonces el que oye ya está en camino al broche de oro de la ilusión.

El misionero se está valiendo además de la forma expresiva del profeta para llevar adelante la ilusión, pues puede poner énfasis en lo siguiente, haciendo uso del cuestionamiento: ¿Quién fue herido por nuestras rebeliones? Ya vimos el significado en el contexto de 'nosotros'. Ahora el misionero pasa a hacer creer que él es 'el Mesías' siervo sufriente martirizado. Pero ya vimos que éste es el siervo justo Ya'aqob, y no podemos sacar del contexto lo dicho. Si se ha definido algo con toda claridad, no podemos involucrar otro objeto que inclusive está fuera del marco doctrinal de la Torah; pues eso es lisa y llanamente fraude: Aprovecharse de la ignorancia y sugestión del prójimo. El oyente está fuertemente sugestionado con el sacrificio del Cristo, por tanto posiblemente aquí se afirmará el falso mensaje que da el misionero, en su labor de convencer al otro. A ti te corresponde morir eternamente, dicen, pero al mostrar al mártir se hace creer que eso que te podría haber pasado a ti, por tus pecados, fue puesto sobre Cristo, y porque él se quiso dar a la muerte entonces tu te libras de eso mismo. En vez de enseñar que tu salvación es vivir en temor obediente, ahora tu salvación depende de ejercer fe en que este 'Mesías sufriente martirizado' en lugar tuyo te salva.

Herido por nuestras rebeliones supone las consecuencias del descarrío de 'nosotros'. Recordemos que Israel fue en pos de la idolatría, y quebrantó los mandamientos de su Hacedor, razón por la cual fueron entregados entre las naciones.
 

Si se presenta algún tipo de objeción, el misionero puede pasar a argumentar lo siguiente: 'El Cristo murió por nuestros pecados, por eso dice eso; además por sus llagas hemos sido curados'. Pero otro tema generalmente ignorado por el que recibe este mensaje, es que en la Torah se nos comenta sobre un varón enfermado por causa de los pecados (Lv. 14). Este es el caso de la lepra. Así el varón Ya'aqob fue enfermado por 'nosotros', y por esa llaga que tuvo hemos sido curados. Tanto 'nosotros' como 'él' son un mismo cuerpo; no pueden ser separados. Es esto lo que confunde a muchos que leen el relato, y la razón por la cual la labor de 'él' puede redundar en favor de la curación de 'nosotros'.

Is. 49:5-6 - “Ahora pues, dice YHWH, el que me formó desde el vientre para ser Su siervo, para hacer volver a él a Ya'aqob (me formó a , y resulta que hace volver a él) y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de YHWH, y el Elohim mío será mi fuerza); dice: Poco es para Mí que tú seas Mi siervo para levantar las tribus de Ya'aqob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.” 

Is. 43:10 - “Vosotros (Ya'aqob/Israel) sois Mis testigos, dice YHWH, y Mi siervo que Yo escogí, para que Me conozcáis y creáis, y entendáis que Yo mismo soy;  antes de Mí no fue formado Poderoso, ni lo será después de Mí.”

Vemos así que el siervo es un colectivo de gente, al cual la escritura refiere como 'vosotros', y también como un varón individual, precisamente por referirse a Ya'aqob; aquel varón hijo de Yitzjaq/Isaac, y nieto de Abraham.

El capítulo 42 de Yeshayahu/Isaías También empieza hablando del siervo Israel, y luego nos comenta sobre este doble rol dentro de su cuerpo: por un lado aquel ciego, sordo y descarriado, y por otro aquel siervo que vela por la justicia, dado por pacto de linaje y luz de naciones. Esta es precisamente la expresión de las escrituras, y de la que se vale el misionero para efectuar los trucos ante los demás, pues es evidente que un siervo en tercera persona singular se presta para la ilusión, a no ser que tengamos en claro la forma expresiva de la que venimos hablando, y que queda demostrada en el contexto del profeta, sobre todo en los capítulos 42 al 54.

Para entender el contexto de la temática de la enfermedad, es preciso leer la Torah donde nos habla sobre el tema. Resumidamente diremos que la enfermedad es paralelo a culpa, y viene sobre un varón que debe efectuar un trabajo de restitución mientras padece; luego de lo cual la lepra desparece. Al desaparecer se ordenan una serie de procedimientos entre los cuales está una asham/ofrenda por la culpa, un zebaj jatah/sacrificio por el pecado, y una ola/holocausto. La sangre de la asham es puesta en la parte derecha del cuerpo del sanado. En el lóbulo de la oreja, en el dedo gordo de la mano, y del pie. Es la porción de nefesh/vida/labor puesta en la teshuvah (restitución, reparación) efectuado por el enfermo. Por tanto, en el varón enfermo Ya'aqob no se nos está indicando tampoco que alguien da la vida por el pecado de los demás, en el sentido de pagar por dicho pecado muriendo unos por los pecados de otros, pues la escritura también dice que esto no es acepto ante Elohim. El alma que peca, ésa debe morir (Dt. 24:16; Ez. 18:20-22). Ningún individuo o colectivo puede darse como sacrificio por el pecado de los demás. Es simplemente la descripción del cuerpo de Israel que enferma por las rebeliones de 'nosotros'.

Encontrará detalle sobre el tópico en:

Analizando Is. 53:10 en el contexto
Expiación
 

Por las llagas 'de aquel' (él) varón ha habido curación para 'nosotros'; aquellos descarriados de Israel que se rebelaron contra su Elohim quebrantando el pacto con Él. Y es precisamente donde vemos el resultado de la vida y restitución para este cuerpo del varón, en la posteridad para el mismo, y se dice:

"Si es puesta su alma como ofrenda por la culpa, verá linaje..." 53:10

Vemos que este vivo esfuerzo de restitución y sufrimiento; aquel varón que testifica y hace apartar de la iniquidad a muchos, tendrá como recompensa ver linaje, es decir, una descendencia prolífica a futuro en al tierra prometida. El 'célibe Jesús' no tuvo ninguna descendencia; pero esto tampoco se lo dirán, es parte del truco de magia que estamos analizando. Nótese que en Is. 49:5 habla del siervo como 'yo' y que hace volver a Ya'aqob, que es entonces 'él'. Es evidente que esta forma de relato es parte intrínseca al modo del Profeta, y debe ser entendido adecuadamente.

Resulta interesante la analogía que podemos usar, pues en otro truco que el Mago Enmascarado hace engaña a los sentidos del espectador. El truco consiste en hacer creer que entrará a una trituradora de maderos. Para ello se hace en un costado de un féretro una puerta por donde puede escapar. Así mientras va por la cadena corrediza, cae por el costado del mismo, y cuando el féretro llega a la moledora pareciera que el mago está todavía allí. Obviamente en la molienda no se nota que un cuerpo humano está siendo destruido. ¿Cómo es esto para que el espectador no note el truco? En la parte inferior de la cinta transportadora no se cubre con nada opaco ni es dejada al trasluz, sino que se pone un espejo que refleja al piso uniforme circundante; así no se ve cuando el mago cae hacia el costado. Cuando el féretro entra en la moledora se llega a notar la vibración del espejo, pero el espectador está tan anonadado con la molienda que ni mira dicho detalle. Algo análogo pasa con el mensaje del misionero: El oyente está tan sugestionado con el sacrificio del Cristo que no nota el contexto de lo que se le lee, si es que se le lee, desde luego.
 

por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión