¡Los Falsos Profetas Pueden Venir con Milagros Verdaderos!

 

Dt. 13:1-3 - "Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de otros elohim, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque YIHWEH vuestro Elohim os está probando, para saber si amáis a YIHWEH vuestro Elohim con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma."
 

Este pasaje de la Torah declara el significado de muchas cosas que acontecen en las religiones, creencias y movimientos de fe. Dice que cuando se nos anuncie señal o prodigio; y si llegara a cumplirse tal cosa acompañada de la predicación siguiente:

«Vamos en pos de otros elohim (lo, o el que no es YIHWEH), y sirvámosles»

Dice Elohim que no hay que hacer caso de tal profeta, pues se trata de una prueba que se nos está enviado para saber si amamos a Él.

¡Vaya!

Lo primero que quisiera destacar, es que en efecto, un falso profeta puede venir acompañado de prodigios y milagros verdaderos; pero he aquí que esto no significa que debamos cambiar el objeto de nuestro culto; es decir:

«Sus milagros pueden ser totalmente verdaderos, pero su culto pude ser totalmente falso» 

Es una prueba de parte del Único Elohim para saber si realmente Le amamos con todo nuestro corazón, y nuestra alma.

Por tanto todas esas cosas que nos dicen:


«Cristo te sana, decídete por él... O... En su nombre vi expulsar demonios»

«Vamos al monte ... para tener el milagro de la Virgen de...»

«Miren yo vi a la hostia sangrar... O...
Miren que yo sentí olor a rosas delante de la estatuilla de...»

«Mi pariente camina gracias a [San]... O al Salvador Jesús»
 

Pueden ser (o de hecho ser): cien por ciento milagros; pero seguirlos significa no pasar la prueba de amor verdadero a YIHWEH; lejos de estar indicando (como muchos sugieren) que es Elohim Mismo que Se glorifica por medio de tales acontecimientos.

No confundir: El poder viene todo de Elohim; y en efecto en cada cosa milagrosa en cierto sentido se glorifica directa o indirectamente, pues no hay otro (Dt. 4:35). Lo que efectivamente no puede ser desviado es - una vez más - el objeto de nuestra adoración; esto es, el Único Digno, que es YIHWEH.

También existe la posibilidad, por el contrario, de que venga un profeta en el Nombre de YIHWEH pero no se cumpla la señal que anunció. En ese caso Elohim ordena no tener temor de las palabras del tal (Dt. 18:22).

De modo que cuando nos vienen con el argumento de: 'Yo fui sanado por ...' o 'Yo vi tal prodigio en nombre de...' Y por supuesto los tales no son YIHWEH; ya sabemos qué hacer, esto es, no hacer nada más que honrar con más fuerzas a YIHWEH, y no irse tras las idolatrías que esta gente profesa.

En otras palabras, la veracidad de un milagro no confirma en los más mínimo que podamos o tengamos que ir tras la adoración del/la que están anunciando estos profetas. Y esto es muy importante de acotar, pues el engaño de los falsos profetas en gran medida puede basarse en la verdad de los milagros que profesan. Como nos comenta la Torah, no debemos prestar oído a dichas predicaciones.

Esto también no solo explica, sino también nos advierte sobre cosas que acontecen en ciertas creencias, tales como religiones completas. Esto es específicamente, el Catolicismo Romano y su contingente de 'Santos' (que desde la Torah son falsos elohim e ídolos, pues dice cierto artículo:

«Canonizar quiere decir declarar que una persona es digna de culto universal»

Uno de los requisitos para canonizar (proceso por el cual se declara en tal condición) a un Santo, es que hubiere efectuado uno o dos milagros ¡Sin embargo en nombre de quién se hacen es indiferente!

La Torah dice al respecto:
 

Dt. 6:13 - "A YIHWEH tu Elohim temerás, y a Él Le servirás..."

Is. 42:17 - "Serán vueltos atrás y en extremo confundidos los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes: Vosotros sois nuestros elohim."



 

por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión