El Salmo 16


 

Mikhtam de David:

Guárdame, Elohim, porque en Ti he confiado.
Oh alma mía, dijiste a YIHWEH:
Tú eres mi Adonay;
No hay para mí bien fuera de Ti.
Para los santos que están en la tierra,
Y para los íntegros, es toda mi complacencia.
Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro.
No ofreceré yo sus libaciones de sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nombres.
YIHWEH es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.
Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,
Y es hermosa la herencia que me ha tocado.
Bendeciré a YIHWEH que me aconseja;
Aun en las noches me enseña mi conciencia.
A YIHWEH he puesto siempre delante de mí;
Porque está a mi diestra, no seré conmovido.
Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;
Mi carne también reposará confiadamente;
Porque no apartarás mi alma al Sheol
(li-Sheol),
Ni permitirás que tu piadoso vea destrucción
.
Me mostrarás la senda de la vida;
En Tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a Tu diestra para siempre.”


 

Este precioso Salmo de David (al cual hemos referido en otros estudios), nos muestra la gran bendición que es mantenerse en la Torah de YIHWEH; del servir solo a Él. Una de las consecuencias de ir tras ídolos es la inevitable destrucción del israelita. Así el andar en pos de YIHWEH, en Sus justos juicios, evita que su mashiaj/ungido experimente la muerte, la corrupción, y sea apartado al hoyo del sheol, es decir, al sepulcro.

Dt. 8:19 - “Mas si llegares a olvidarte de YIHWEH tu Elohim, y anduvieres en pos de otros elohim, y les sirvieres y a ellos te inclinares, Yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.”

Una de las funciones de hamelej/el rey de Israel, sin duda es hacer la paz por medio del poder terrenal; lo vemos permanentemente en las crónicas de los reyes; de cómo YIHWEH está a la diestra de Su mashiaj todo el tiempo, y le da la victoria sobre los enemigos. Vemos asombrosos relatos, donde inclusive con muy pocos recursos Elohim da la victoria a Israel, pues es Él de Quien todo depende; nada escapa a Su poder. Así también, por el contrario, si Israel no se mantiene en Su Torah, entonces Él mismo insuflará los medios para que Israel sea abatido; aunque estas naciones crean que por causa de sus elohim (ídolos, deidades falsas) han obtenido su victoria.

Dice: “Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro.”

Aquellos que tomen en sus bocas los nombres de otros elohim; aquellos que no son Elohim, terminarán en el foso de la destrucción tarde o temprano. Las naciones, hoy libran guerras unas con otras, pero finalmente la paz será puesta en la tierra desde Tzyon/Sion. Cesarán en su totalidad las violencias, y la tierra será llena del conocimiento de YIHWEH:

Yeshayahu/Is. 11:9 - “No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de YIHWEH, como las aguas cubren el mar. Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Yishay, la cual estará puesta de pendón a los pueblos, será buscada por las naciones; y su habitación será gloriosa.”

Finalmente, aquellos que vivieron sirviendo a otros elohim, aquellos que no perezcan como enemigos de YIHWEH en aquel Yom/día, subirán a Yerushalayim reconociendo que solo Él es Elohim.

Yirmeyahu/Jer. 16:19-21 - “¡ fortaleza mía y fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción! A Ti vendrán naciones desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho. ¿Hará acaso el hombre elohim para sí? Mas ellos no son Elohim. Por tanto, he aquí les enseñaré esta vez, les haré conocer Mi mano y Mi poder, y sabrán que Mi Nombre es .”

Durante aquellos tiempos, YIHWEH levantará una simiente, un mashiaj hamelej/ungido rey descendiente de David, cuando Ya'aqob/Israel, el siervo de YIHWEH sea exaltado, prosperado y puesto muy en alto (Is. 52:13). Será restaurada por tanto la simiente de la jerarquía real de Israel, y perdurará, como dice Is. 9:6.

Así vemos como lo que caracteriza al Mesías/Ungido Rey de Israel, es el poder con el cual es dotado de parte de Elohim; esto como parte de la exaltación y bendición que viene para el pueblo, y así lo anuncian las profecías.

Ahora bien, lo que hace este Salmo es precisamente, lejos de ser prueba de la mesianidad de Jesús, es refutar tácitamente dicha mesianidad. No entraremos en detalle sobre todas las profecías y asuntos concernientes sobre el tópico; solo diremos que en la tentativa de citar este Salmo en forma profética, en realidad traduciéndolo bien, y analizando el contexto, lo que prueba es que Jesús es un fracaso como ungido para gobernar Israel. El tema es simple, si Jesús cumplió la Torah, entonces como ungido rey debía vivir, no morir, ni menos ser humillado, pues esto es maldición de YIHWEH sobre aquellos que no se sujetan a Su Torah. El caso lo tenemos en Shaul y David. David fue varón firme en Elohim, más allá de sus errores y actitudes, de las cuales se volvió. Sin embargo Shaul mostraba una notoria sed de poder, falta de humildad, y tendencia a la auto indulgencia, rebelándose contra Elohim (I Shemuel/S. 15:23); razón por la cual efectivamente, como dice el Salmo, él no gustó de esa protección de YIHWEH, sino que Su mano no le fue en su favor (I Shemuel/S. 28:19) y así fue al sheol.

¿Qué y quién urdió entonces para desviar el foco, y a un falso y fracasado ungido darle una prerrogativa que no tuvo ni tendrá jamás? Muy sencillo: Se modificó la teología de la salvación, y se sostuvo que este ser (a veces dios, a veces hombre dios, a veces hombre, depende de la secta en cuestión) vino en realidad a morir por la humanidad, pues estaba anunciado que debía padecer por los pecados; y así en una instancia muere y resucita, y en la otra baja del cielo para reinar. Le sorprenderá a más de uno saber que esto no es cierto: No hay lugar del Tanak que mencione estos acontecimientos, y la descontextualización que se hace de dichos escritos es una prueba que testifica contra estas irrealidades, empezando por la doctrina falsa de la resurrección de los muertos.

El Nuevo Testamento cita este Salmo, y lo interpreta con un supuesto sentido profético, y fuera del contexto:

Hechos 2:22-28 - “Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.
Porque David dice de él:
Veía al Señor siempre delante de mí;
Porque está a mi diestra, no seré conmovido.
Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua,
Y aun mi carne descansará en esperanza;
Porque no dejarás mi alma en el Hades,
Ni permitirás que tu Santo vea corrupción.
Me hiciste conocer los caminos de la vida;
Me llenarás de gozo con tu presencia.”
 

Vemos en el Nuevo Testamento, instancia en que se cita el Salmo 16 en forma profética, y dice que David “dice de él”. Es importante aclarar que lo que David dice lo habla sobre el Mesías/Mashiaj de Israel, para él mismo, y para todo ungido que reine manteniéndose en la voluntad de Elohim. El sentido profético, y en este contexto, está inventado.

Luego, sea notorio como se le da un sentido diferente al traducir:

“...no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirá que tu Santo vea corrupción...”

Aquella frase que prueba que Jesús no es mashiaj, lo que hicieron ellos es citarla proféticamente dándole forma para que pruebe que sería mashiaj. Donde debe decir “al sheol (Hades es el nombre de una deidad griega que rige el inframundo)” ellos dicen “en el Sheol”, sin duda para dar a entender la idea de que ese varón ya está muerto, y quebrantándose exactamente la promesa de bendición que hay para un Mesías que se mantiene en la Torah. No deja de ser contradictorio que este tramo del NT venga hablando de como este varón Yeshua/Jesús está puesto por “Dios” (como traducen al español la palabra griega Theos), que le unge para hacer grandes prodigios, y que resulta muerto en un madero. Luego viene el resto, donde se deforma el Salmo para asignarle un matiz profético y fuera del contexto. Vea corrupción también está puesto a la manera de no descomponerse en el sepulcro; pero ya vimos que todo esto está tomado prestado de la verdad para ser insertado en un contexto cargado de ilícito y de falsedad.

Por tanto sin duda el Salmo es mesiánico, pues David fue mashiaj/ungido de Israel; lo que es incorrecto es que se trate de una profecía a futuro de un mashiaj que muere para resucitar. ¡El sentido del Salmo es exactamente todo lo contrario! Es justamente evitar la muerte lo que expresa, no el ver muerte para luego ser sacado de la tumba.

El NT dice que David dice de él; pero el escrito del Salmo precisamente dice “a YIHWEH he puesto delante de mi...” En ningún momento dice: “él ha puesto … delante de él...” Lo cual una vez más muestra lo fuera de foco del pasaje. David habla de él mismo, quien es Mesías, y a su vez así acontecerá con todo Mesías Rey de y para Israel; pues no olvidemos que todos los reyes son mashijim/ungidos; y además también lo son los kohanim/sacerdotes y los navi'im/profetas.

Aclaración: La idea de haMashiaj/el Mesías, o el Cristo (del griego: Xristos), así también como la de haSatan/el Adversario, o el Satán, el Diablo, son conceptos ideados, están fuera del Tanak. El Tanak habla de mashiaj y de hasatan, o satan, pero son títulos, y/o funciones asignadas a personas. De ninguna manera son nombres propios, ni como se quiere asignar: que existe “el Mesías”, como un ser único, o el Satán, inclusive pre existente (en caso de el Mesías). Mashiaj es un tipo de personas; caracteriza a un hombre con unción de Elohim; pero no puede ser usado para definir a un hombre único; menos aún un ser divino, descontextualizando más aún.

Es que el Cristianismo, y sus variantes disfrazadas de israelitas, influidos por el NT, que asignan a esto una connotación de batalla entre reyes del mal y del bien.

No olvidemos lo que dice el NT:

Hebreos 2:14 - “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él (Cristo) también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo...”

Este pasaje, que curiosa y paradójicamente es de una carta llamada: “a los Hebreos”, dice que Cristo muere para que por medio de esta muerte destruyera al emperador de la muerte: al diablo. No hay tal anuncio en el Tanak, pues no hay Elohim fuera de YIHWEH, y no hay ungido que deba morir para destruir ningún imperio; de hecho todo lo contrario, la confirmación de su gloria está en no ver la muerte, ni menos para expiar los pecados, luego resucitando. Tampoco hay anuncio de dos instancias para el tal, esto es, una primera etapa para expiar pecados por su muerte, y otra para bajar del cielo para reinar. La creación de estas dos etapas ha sido importante para establecer la teología cristiana-nazarena, pero no está respaldada en el Tanak hebreo.

Así, los Judíos en su gran mayoría han rechazado y rechazan tajantemente a Yeshua/Jesús, y tienen su base en el Tanak para ello, a pesar que se dice que están ciegos, y no ven la verdad.


 

por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión