¿Comamos y Bebamos que Mañana Moriremos?
El «Mensaje contra Torah» del Personaje San Pablo
En los pasajes del tratado
Nuevo Testamento, encontramos ciertas palabras - e incitaciones
consiguientes - de parte del llamado Apóstol Pablo (rav Shaúl por los
nazarenos), que contradice los principios de
la Torah, y las benditas y ricas esperanzas y promesas de nuestro
Salvador y
Único Elohim,
YIHWEH Tzebaot.
Dice lo siguiente:
"Si como hombre batallé en Efeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos." - 1º Corintios 15:32
La palabras aquí vertidas no tienen compatibilidad con la Torah, donde vemos a Abraham poner sobre un altar a su propio hijo, y no recibió ninguna promesa de resurrección, ni para su hijo, ni para si mismo, ni para nadie. Sin embargo se habla de dos cosas muy claras: la dicha de la vida, y los mandamientos de Elohim. Se nos dice además que todo lo que ha hecho El Shadday/el Poderoso Más Fuerte es nada más ni nada menos que Tob Meod (Bueno en Extremo). Por tanto el anti-Torah San Pablo lo que hace (al margen de la oposición a la palabra de verdad) es dar una invitación hacia la degeneración y aniquilación del género humano; pues si resulta que porque moriremos mañana vamos a comer y a beber: ¿qué sentido tiene la vida dada por Elohim, que El Mismo declara como MUY BUENA? Es evidente que esta persona (o quien escribiera dichas líneas) no estaba de acuerdo para nada con la voluntad del Hacedor del universo, el cual declara que la vida que nos ha dado es -de nuevo- MUY BUENA (Gn. 1:31).
Y por si cabe alguna duda, veamos la promesa que hace Elohim a Abraham, a ver si encontramos algún rastro de este místico y fantástico acontecimiento anti-Torah de la resurrección:
Gn. 22:16-18 - "...y dijo: Por Mí Mismo he jurado, dice YIHWEH, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz."
¿Se ve? Lo que se ve muy claro es que no se ve nada de una resurrección, sino que el Poderoso Más Fuerte promete multiplicar la descendencia de Abraham, bendecirlo, y que su semilla vencerá sobre sus enemigos, y que a su vez por su descendencia habrá bendición para los demás linajes.
Por tanto San Pablo no concuerda con las promesas hechas a Abraham, pues no estando conforme con su vida dada por Elohim, invita a sus hermanos cristianos a confiar que hay otra vida más allá, caso contrario: ¡A comer y a beber que mañana moriremos! ¿Qué pasará con los hijos de esta gente? ¿Quizás entonces no esté tan herrado el documental "La Tierra sin Humanos", verdad? ¡Pues ellos también a comer y a beber, por tanto a comer y a beber toda su descendencia (por repitencia y aprehensión), y la decadencia es inminente! ¡Eso es lo que sucede con las civilizaciones decadentes! ¡A comer y a beber!
Así el tesoro de vida que nos ha dado Elohim es evidentemente para andar según su voluntad. Luego esta bendición se materialice en la medida que avanzan las generaciones. Abraham no obedeció a Elohim porque se le prometiera la inmortalidad como lo plantea el Nuevo Testamento. No hay palabra alguna de ese tipo en la Torah. Pero Pablo parece estar pensando en una recompensa post mortem, pues dice que como fiera batalló en Éfeso. ¿Qué debería haber dicho Abraham (San Pablo, sujeto insensato y falto de Torah) que puso a su propio hijo sobre un altar de holocausto porque YIHWEH se lo pidió? Aunque parezca increíble, la mente cristiana y nazarena está tan cegada de las falsas promesas de este el Nuevo Testamento, que muchos creen y enseñan que Abraham creyó que Elohim resucitaría a Yitzjaq/Isaac. ¿Dónde tal cosa en el texto de la Torah? ¡No, no hay tal promesa!
Por tanto, la promesa es vivir la vida según Elohim, de modo que nuestros hijos prolonguen la bendición, y el género humano se prolongue también por tanto en una vida llena de dicha. Lo cierto es que a más de uno no les alcanza esta promesa, tal es que esperan una vida de ultratumba.
Pues fijarse que pobre promesa hubo a Abraham:
Gn. 15:15
"Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez."
O Abraham fue un tipo muy poco cuerdo (según el NT), un desinteresado un poco dormido y de escaso entendimiento, o bien y lo seguro: Simplemente el NT y el palabrero pagano San Pablo (y el personaje central de los tratados evangélicos: Jesús) mienten.
por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión
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