El Mito de Satanás
el Diablo
"En la mitología siempre existió la
idea de que en el "plano espiritual" seres espirituales malignos se enfrentan a
seres espirituales benignos. Según éstas, el hombre sería un espectador, y quien
viviría esta realidad en el nivel físico, pudiendo rendir culto a uno u otro
grupo de seres sobrenaturales; a quienes inclusive identificaron con la misma
naturaleza. También se dice que los seres espirituales malignos serían los que
habrían hecho caer al hombre. Específicamente, se dice que un ser malvado y
rebelde llamado Lucifer o la Serpiente sería el responsable base de todo mal y
mentira. La Torah jamás declara que esto sea así, sino que le da al hombre la
responsabilidad de caer en pecado, y las consecuencias que traen para si mismo y
el conjunto humano. El serpiente sería una forma de representar las tendencias
internas del hombre, pero que nada tienen que ver con un ser mitológico Lucifer,
o Satanás el Diablo. Elohim dice desde la antigüedad que fuera de Él no hay
Elohim, por tanto la ideación de deidades tanto benignas como
malignas son inventos humanos; son parte del panteón mitológico."
"Así dice YIHWEH Rey de Israel, y su Redentor, YIHWEH Tzebaot: Yo soy el primero, y Yo soy el último, y fuera de Mí no hay Elohim.
Yeshayahu/Is. 44:6
Plano Físico y Plano Espiritual: Invención Metafísica-Pagana
Definiciones del Cristianismo y derivados Protestantes; Mesiánicos, Nazarenos, etc.
Estos son algunos
pasajes del Nuevo Testamento
Lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica
Dice la profetiza de la Iglesia Adventista del Séptimo Día
Sobre los conceptos del Cristianismo Evangélico
La táctica que se repite
Concepto base
¿Quién es, mejor dicho,
qué es el famoso serpiente?
Conceptualizando la noción de "adversario"
El caso de 1 Cr. 21:1
El caso de Iyob/Job
El caso del adversario para Yehoshua, Kohen haGadol/Sumo Sacerdote
Los demonios
Un vistazo a la mitología
Conclusiones
Plano Físico y Plano Espiritual: Invención Metafísica-Pagana
En el Cristianismo, al igual que el resto del paganismo y aún en el Judaísmo, se concibe la creación en planos físico y espiritual. Uno material e intrascendente, otro lúdico, trascendente, y hacia donde la sustancia humana debe elevarse paulatinamente. Esto está representado por la mal llamada Estrella de David o Hexagrama. Algunas ideas basadas en este paganismo sostienen que el hombre tiene un estado transitorio de existencia en sufrimiento en esta "forma física"; pero que el ideal final es salir de este mundo para entrar en las esferas espirituales con y como seres espirituales benignos, pues habrían otro malignos.
La Torah jamás nos habla de dos mundos: uno espiritual y otro físico, y menos que en éstos hayan seres conscientes e inmateriales que mantendrían una lucha entre ellos. Esto corresponde al paganismo, y cierta literatura que imperó en Oriente Medio desde el siglo II antes de la Era Común.. Tampoco que esta vida en esta preciosa creación hecha por Elohim deba desembocar en algún tipo de esquema supranatural inmaterial; pues eso no lo declara Su instrucción por ninguna parte. La dicha está en vivir la vida que nos da en bendición y shalom, tanto para nosotros como para nuestros hijos. Los demás son esquemas mitológicos basados en la poca saciedad que le da al hombre el vivir lo que está viviendo. Y es así por su pecado, no porque Elohim tenga planificado transformarlo en un "ser celestial".
En el Nuevo Testamento se introduce la idea de ser el humano: cuerpo, alma y espíritu; conceptos estos que reflejan (como lo hacen en todo el libro) teologías paganas del mundo grecorromano de la época. Una nefesh/alma es un ser viviente, y este es un todo, definido y estructurado con elementos de la misma creación, y cuya conformación altamente compleja es resultado del poder creativo de Elohim; pero es una unidad, y bien que es de este mundo, es decir, enteramente material. Como dice Abraham: "...soy polvo y ceniza" (Gn. 18:27). A través del paganismo se infiltran ideas que consideran al mundo que vivimos como transitorio, imperfecto, y un paso hacia un estado de sustancia perfeccionada, la cual jamás está declarada en la Torah, y menos para el humano. Para la Torah no es imperfecta la creación que vemos, sino que depende del uso que se le de a todo ello. El mito del nacimiento viriginal es parte de esta teología.
Definiciones del Cristianismo y derivados Protestantes; Mesiánicos, Nazarenos,
etc.
Según el Cristianismo, Satanás el Diablo es un ángel caído que se opone a los planes de la Trinidad; hizo caer al hombre, y procura en todo momento la separación de ésta, con sus huestes celestiales (también "ángeles caídos"); y que finalmente son vencidos por Cristo, esperándoles un lago de fuego.
Esta narración es al menos lo que va a encontrar usted en las iglesias. De hecho, es también lo que va a encontrar - con variantes - en las demás religiones, aún en el Judaísmo, posiblemente con algunas variantes conceptuales. Examine cada religión y creencia, y siempre va a encontrar un dios del mal que es vencido por un opuesto de la luz; le quita su poder, y triunfa sobre la muerte y las tinieblas trayendo la vida eterna y/o paz para el colectivo de los buenos.
En cuanto al Cristianismo, es el Nuevo Testamento el que da estas definiciones. Y vale aclarar enfáticamente, pues hay quienes declaran no sostener estas creencias sobre Satanás pero a la vez aceptar el mensaje de Jesús. Por tanto es importante analizar lo que dice el Nuevo Testamento, ya que es este compendio (supuestamente palabra de Elohim) el fundamento a las creencias cristianas y mesiánicas básicas sobre el tópico. Las referencias al Tanak Hebreo son superfluas, y fueras del contexto; cargadas de espejismos.
Estos son algunos pasajes del Nuevo Testamento
Juan 8:44 - "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira."
Apocalipsis 20:2-3 - "Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo."
Mateo 13:39 - "El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles."
Mateo 25:41 - "Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles."
Apocalipsis 12:12 - "Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo."
Efesios 6:11-12 - "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes."
Hebreos 2:14 - "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo."
1º Juan 3:8 - "El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo."
2º Corintios 2:11 - "...para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones."
Lucas 10:17-18 - "Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo..."
De lo presentado en el Nuevo Testamento, se define a Satanás el Diablo como:
a) Un ser celestial que engaña y acusa-somete-calumnia al mundo, y tiene el poder de la muerte y el pecado, maquinando maldad, oponiéndose a Dios, aliando y pervirtiendo al hombre.
b) Que desciende a la tierra con gran ira (como un "rayo"), y que fue vencido por el Hijo de Dios, bajo cuyo nombre se someten los llamados demonios.
c) Que es el gran dragón, la serpiente antigua, y tiene subordinados a ángeles malignos en las regiones celestes.
d) Los moradores de la tierra deben tener cuidado de él, les es de opresor y engañosamente maligno.
Resulta evidente que la noción del Diablo como un ser maligno, mentiroso, acusador-calumniador, gran dragón, ángel rebelde, cabeza de potestades malignas y demoníacas, etc. es del Nuevo Testamento. No están viendo visiones los que se basan en éste para sustentar sus creencias en cuanto a la materia tal como lo ve el Cristianismo y relacionados.
Se dice que Satanás es "extremadamente astuto", que maquina maliciosas mentiras. Se trataría además de un ángel con el rango de qerubín, y el dragón y la serpiente antigua.
¿Acaso es tan poco inteligente el tal Satanás para pensar que puede hacer frente a Elohim? Sin duda este ser mitológico no tiene una gota de inteligencia; pues el creer que se puede hacer frente a Él es realmente de un ser ignorante e ingenuo. Al parecer los cristianos y nazarenos, debido a su creencia en el Nuevo Testamento creen que esto es así.
Lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica

II LA
CAIDA DE LOS ANGELES
#391 Tras la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla una voz seductora, opuesta a Dios (cf. Gn 3,1-5) que, por envidia, los hace caer en la muerte (cf. Sb 2,24). La Escritura y la Tradición de la Iglesia ven en este ser un ángel caído, llamado Satán o diablo (cf. Jn 8,44; Ap 12,9). La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios. "Diabolus enim et alii daemones a Deo quidem natura creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali" ("El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos") (Cc. de Letrán IV, año 1215: DS 800).
#392 La
Escritura habla de un pecado de estos ángeles (2 P 2,4). Esta "caída" consiste
en la elección libre de estos espíritus creados que rechazaron radical e
irrevocablemente a Dios y su Reino. Encontramos un reflejo de esta rebelión
en las palabras del tentador a nuestros primeros padres: "Seréis como dioses"
(Gn 3,5). El diablo es "pecador desde el principio" (1 Jn 3,8), "padre de la
mentira" (Jn 8,44).
#393 Es
el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de
la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles no
pueda ser perdonado. "No hay arrepentimiento para ellos después de la caída,
como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte" (S. Juan
Damasceno, f.o. 2,4: PG 94, 877C).
#394 La Escritura atestigua la influencia nefasta de aquel a quien Jesús llama "homicida desde el principio" (Jn 8,44) y que incluso intentó apartarlo de la misión recibida del Padre (cf. Mt 4,1-11). "El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo" (1 Jn 3,8). La más grave en consecuencias de estas obras ha sido la seducción mentirosa que ha inducido al hombre a desobedecer a Dios.
#395 Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física-en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rm 8,28)
De acuerdo a la Iglesia Católica, haciendo ciertas mezclas ilegítimas entre el Nuevo Testamento como "la Escritura", y la Torah, deduce entonces:
a) Un tal Satanás "por envidia" hace caer en pecado al hombre, e identifica a dicho ser como un ángel caído, y la serpiente, por rebelión a Dios. Que esta rebelión con otros ángeles es irrevocable, es decir, la hicieron sin posibilidad de retorno.
b) El Catolicismo Romano involucra a la Torah en esta maniobra para definir a este ser mitológico, y dice que es quien dijo las palabras en Primer Libro de Mosheh (Libro al que llaman Génesis). Definen a este acto como: "seducción mentirosa". No obstante luego dice que "la Iglesia enseña". Es por tanto la Iglesia la que enseña citando mal las escrituras hebreas (la mal llaman Viejo Testamento), no que lo diga dicha escritura hebrea.
c) Que su proceder tiene como matiz el odio y la envidia hacia Dios, y contra su reino en Jesucristo, y que esta acción causa daños graves. Que dicha acción malévola y dañina es permitida por la "divina providencia", aún con una connotación de misterio.
Dice la profetiza de la Iglesia Adventista del Séptimo Día
E.G.White (Primeros Escritos pag.145) - “Satanás fue una vez un ángel a quien se honraba en el cielo, el que seguía en orden a Cristo. [Satanás: tercero en orden] Su semblante, como el de otros ángeles, era benigno y denotaba felicidad. Su frente, alta y espaciosa, indicaba poderosa inteligencia*. Su figura era perfecta, y su porte noble y majestuoso. Pero cuando Dios dijo a su Hijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen," [Génesis 1:26] Satanás sintió celos de Jesús. Deseó que se le consultase acerca de la formación del hombre, y porque esto no se hizo, se llenó de envidia, celos y odio. Deseó recibir los más altos honores después de Dios en el cielo.”
Sobre los conceptos del Cristianismo Evangélico
En el Cristianismo Evangélico tenemos esta misma visión mitológica. La visión de la fuerza del mal bajo la deidad del mal contra la deidad del bien, o Jesucristo; como en este caso le llaman, por quién se tiene la victoria sobre "el dios malvado":
Tomado de web cristiana evangélica: http://www.conocereislaverdad.org/satanas_ysuobrao.htm
...Lo que debemos hacer es aprender y practicar la conducta y actitudes correctas delante de Dios (Proverbios 3:1-3), debemos aprender a amar por sobre todas las cosas al Dios Verdadero (Deuteronomio 6:4-5), debemos aprender y entender que solo podemos triunfar si dependemos exclusivamente de Dios, a fiar en Dios (Isaías 26:4) a dejarnos guiar por El. Aprender a resistir con los aprestos de la fe y con la Palabra de Dios los embates de Satanás para salir victoriosos (Efesios 6:12-17). Dado que el pecado es sutil y agradable a nuestros ojos y sentidos ¿cómo pues, estar dispuestos a llevar a la práctica lo anterior?. ¿Cómo estar permanentemente conscientes de las asechanzas del Diablo, y de nuestra necesidad de permanecer en Dios?. Esto solo es posible si de verdad amamos a Dios; ya que solo así existirá el deseo sincero de crecer en Él (1ª Pedro 2:1-3) Si decidimos seguir a Cristo, estemos conscientes que no es fácil nuestra vida en esta sociedad donde reina Satán, a quien Jesús llama el príncipe de este mundo (Juan 13:30). Todos aquellos que caigan en manos de Satanás van a sufrir eternamente en el lago que arde con fuego y azufre (Apocalipsis 20:10 y 21:8). No perdamos de vista que nuestro paso por la vida es corto y efímero. Los verdaderos valores están en la eternidad donde al Cristiano le espera Justicia, Gozo y Paz, ya que: cosa que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido a corazón del hombre, son las que Dios tiene preparado para los que le aman (1ª Corintios 2:9-12). Satanás no descansa, trabaja 24 horas al día, ahora mismo trabaja contigo, te quiere para él. Así que estemos alertas, firmes y sin fluctuar en nuestra fe, sabedores en quien hemos confiado, quien nos dará la Victoria, Cristo Jesús Señor nuestro……..
En estos comentarios de distintas fracciones de la Religión Cristiana (a pesar de sus intensas críticas entre ellas, mantienen la misma base doctrinal), tienen en común que se hacen referencias a la escritura revelada al pueblo de Israel, persuadiendo ilegítimamente a personas que no conocen esta Escritura Hebrea de que hay cierto matiz de veracidad en sus afirmaciones mitológicas.
No deja de ser sorprendente el hecho de que los evangélicos en este caso citen la Torah para afirmar que:
"...debemos aprender a amar por sobre todas las cosas "al Dios Verdadero" (Deuteronomio 6:4-5)"
Ellos llaman Deuteronomio al Quinto Rollo de la Torah, que en el Judaísmo se ha llamado "Debarim" (Palabras [Habladas a Mosheh, siervo de YIHWEH]). Sin embargo no solo han incorporado al dios maligno del paganismo en su panteón, como Satanás el Diablo, sino que además tampoco adoran a YIHWEH, pues adoran la misma deidad que el Catolicismo, esta es: La Santísima Trinidad. En otras palabras, están mezclando, llegando al extremo de la descontextualización y el apropio de una base ajena de fe; usándola para un culto que tiene un fin y una connotación totalmente diferente. La doctrina para Israel es absolutamente distinta al Cristianismo; tanto el Catolicismo, Cristianismo Evangélico, Adventistas del Séptimo Día, Mormones, Grupos Nazarenos, etc. Todas estas donde encontrará usted más o menos la misma definición del imaginario ser Satanás el Diablo, llamado Set en Egipto, Arimán por los persas, etc.
La táctica que se repite
Sea notorio y
destáquese, que una de las metodologías usadas por el Cristianismo (otras
religiones también suelen hacerlo), es citar el Tanak, tanto la Torah
(al que llaman la Ley) como haNavi"im (los Profetas), y los demás
escritos: Salmos, Proverbios, etc., para dar una apariencia de veracidad y
justificación en las escrituras de YIHWEH en cuanto a las doctrinas que ellos
enseñan y practican, basadas también, como anticipamos, en el Nuevo Testamento.
Así el lector inexperto supone que lo que se procura demostrar está sustentado
en el Tanak, lo cual no es así. Esto no solo en el tópico que tratamos en el
presente, sino
en cuanto a las demás doctrinas también.
Volver a contenido temático
Concepto base
Mientras que para el Cristianismo (cripto-paganismo), y el paganismo explícito, hay una cuestión de dos reinos en oposición: el del bien y del mal, con deidades asociadas como cabeza, a los cuales el Cristianismo refiere como "Reino de Dios" (con Jesús como rey), y por otro lado "potestades espirituales de los ángeles caídos", o "de maldad en las regiones celestes (Efesios 6)" (con Satanás el Diablo como rey); para el Tanak, la instrucción entregada a Israel por la Torah y demás escritos, esto es una cuestión entre el hombre y YIHWEH. El tema se reduce a que YIHWEH crea tanto la bendición y la prosperidad, así como la maldición y la desdicha, y según la sujeción del hombre a Sus mandamientos.
Yeshayahu/Is 45:5-7 - "Yo soy YIHWEH, y ninguno más hay; no hay Elohim fuera de Mí. Yo te ceñiré, aunque tú no Me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que Yo; Yo YIHWEH, y ninguno más que Yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo el mal. Yo YIHWEH soy el que hago todo esto."
¿Qué diferente al paganismo verdad? No hay otro Elohim fuera de YIHWEH. Los demás, tanto deidades benignas como deidades malignas no son Elohim; es decir, son inventos humanos, vanidad, son irreales, no tienen ni siquiera existencia; por tanto son sin poder alguno.
Así vamos viendo que si analizamos las cosas pura y exclusivamente desde la perspectiva del Tanak; la única instrucción para Israel, veremos que al igual que en las demás doctrinas básicas se da una realidad muy diferente, y que los pasajes usados para dar la definición que tienen de Satanás el Diablo están fuera del contexto, tal como hacen con muchos más pasajes para justificar ciertas doctrinas ajenas a la instrucción original para Israel. No hay ningún Satanás en el Tanak como lo muestran en el Nuevo Testamento; y aún el Cristianismo en sus diferentes sectas le da su propia connotación, como citamos algunos casos.
|
Pregunta fundamental: |
Quién es; mejor dicho: ¿Qué es el serpiente?
El que maquina en su mente y corazón ideas transgresoras y rebeldes es el hombre. El serpiente del Génesis no es un tal Satanás sino una tendencia del hombre. No hay evidencia en el Tanak de que se trate el serpiente de un "ángel caído". Es el Cristianismo y derivados los que asocian a la serpiente con este ser imaginario. En el Judaísmo encontramos dos posturas: una similar a la anterior, y otra de las cuales sostiene que efectivamente el serpiente es la tendencia del hombre. Sencillamente Jawah/Eva fue seducida por la tendencia, a la cual sucumbió. Luego su marido también sucumbe, y de esa manera la tendencia les domina. El hombre tiene el compromiso de luchar contra esta tendencia, pues por dicho desliz aún la misma tierra quedó bajo maldición.
Gn. 4:7 - "¿No es cierto que si obras bien podrás alzarlo? Mas, si no obras bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y al cual tienes que dominar."
Dice que el pecado está acechando, no que un tal Satanás el Malvado lo esté haciendo. El serpiente sería una forma de representar esta realidad; así como el dominio que le corresponde, esto es, el mal y el polvo de la muerte. Sea notorio que la Torah nos comenta sobre ser el serpiente el más astuto animal creado por YIHWEH Elohim, lo cual nos enseña que el Hacedor hizo esta tendencia; ¿con qué fin algo así? Para saber si el hombre obedece en su amor a Él. Debe existir una alternativa a lo bueno (Su voluntad); y si no es bueno, es malo. Un ser con libre albedrío que solo puede seguir una alternativa por no existir otra no tiene sentido en este plan, pues Elohim muestra por Su palabra que busca la obediencia del hombre por un corazón y mentes inclinados a Él. En otras palabras, Jawah/Eva se sintió movida hacia la desobediencia, pues tal alternativa ya había sido creada, solo que el mandamiento expreso fue mantenerse en el mandato de Elohim. Que a partir de allí la misma mente del hombre desligada de su Hacedor maquine las más diversas iniquidades y conocimientos adversos, ese es otro asunto.
Conceptualizando la noción de "adversario"
A Satanás también se lo asocia con un ser que habría inspirado los falsos cultos, y estaría detrás de cada ídolo, y quien "es adorado" en forma directa o indirecta. Pero los ídolos fueron inventados por los hombres, y sus corazones maquinan el mal porque están separados de la voluntad de Elohim, y sucumben ante la tendencia al mal llevando el asunto hasta extremos insospechados de desobediencia. Una cosa es la desobediencia, y otra cosa es el mundo que armó el hombre a partir de ejercer dicha desobediencia. Así, culpar a un tal "el diablo" ha sido lo más económico desde cierta perspectiva, de modo de poner fuera del hombre lo que su propio corazón desligado de Elohim le ha estado dictando, y le ha llevado a idear las más variadas criaturas mitológicas, para adorarlas.
Tampoco procuramos explicar en este estudio que Satanás sea según la Escritura una personificación del mal, sino precisamente demostrar que según el Tanak ni es una personificación del mal, ni tampoco es el rey del mal, o "malvado principal" que se muestra en las religiones. Aunque eso no quita que efectivamente, según el paganismo, el Diablo es el agente, iniciador, promotor y gobernante del mal. La escritura no habla de un ser con estas características como responsable y gobernante del mal, precisamente en el fenómeno de la personificación de todo lo negativo. Pero sea notorio que es el hombre el que lo ha hecho, no lo declara de ninguna manera la Escritura. El rol de hasatan/el enemigo que aparece en el Tanak, ni es una personificación de alguna actividad necesariamente maligna, ni tampoco se trata de una persona, o un tipo de personas que ejerzan una función necesariamente de malignos. Respecto de este tema iremos viendo en el estudio. También veremos luego algo sobre los demonios.
Las escrituras que usted tiene quizás vierten en el Tanak la palabra Satanás en muy raras ocasiones. Esta palabra no es un nombre propio; de hecho ni es Satanás. La palabra como sustantivo es שָׂטָן satán; aparece 23 veces en el Tanak; y en la mayoría se refiere en forma explícita a un adversario, o simplemente un opositor. También a un acusador o enemigo, o como algunas versiones traducen: un fiscal. El contexto de ciertas situaciones aún permite afirmar que puede tratarse también del conjunto de impíos que se opone, resiste al justo, y le acusa, expresado en forma simbólica o parabólica. Las ocurrencias de este término corresponden a: Nm. 22:22, 32; I S. 29:4; 2 S. 19:22; I R. 5:4, 11:14, 23, 25; Sal. 109:6. En el libro de Iyob/Job, I Cr. 21:1, y en Zc. 3:2-3 aparece de una forma que exige un mayor estudio para interpretar lo que realmente dice allí la escritura hebrea. También aparece el verbo satán (de שָׂטַם satám: perseguir, acechar), que es exactamente la misma expresión. Aparece seis veces en el Tanak: cinco en los Salmos, y una en Zekharyahu/Zc. 3:1, precisamente como un verbo ante la actividad específica "del acusador" o hasatan.
Nm. 22:22 dice:
"Y la ira de Elohim se encendió porque él iba; y el mensajero de YIHWEH se puso en el camino por adversario (satan) suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos."
Comenzamos a ver que satan es entonces una actitud de oposición, de adversario. Inclusive en el rol del acusador o del fiscal, que aún puede ser ejecutado por el mismo YIHWEH, tal como analizaremos el caso que sigue.
El caso de 1º Cr. 21:1
La primera vez que verá en su Biblia la mención a Satanás es en I Cr. 21:1:
(RV60) - "Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel."
(V. de Jünemann de la Septuaginta) "Y levantóse el Diablo en Israel, y incitó a David a contar a Israel."
(V. K.I.M.) "Ahora se levantó ha satán contra Yisra"el e incitó a David a tomar un censo de Yisra"el."
El pasaje en hebreo no se refiere ni a Satanás o a "el Diablo" como un nombre propio, ni da a entender el concepto mitológico al respecto, ni tampoco como alude la Versión K. I. M. (recordemos que los Mesiánicos y Nazarenos tienen en general la misma base que el Cristianismo, y también en este asunto), a hasatan, pues el texto hebreo solo usa la palabra satan, sin el acustativo "ha", que se traduce en este caso como "el". Se puede decir entonces que [un] adversario se levantó contra Israel, e incitó a David a hacer el censo.
Ahora comparemos con el otro pasaje, que de hecho se lo suele tomar como controversial:
2º S. 24:1 - "Volvió a encenderse la ira de YIHWEH contra Israel, e incitó a David contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y de Yehudah."
Estos pasajes hacen creer a muchos que dado que YIHWEH incita a David a hacer el censo a Israel, y que luego un adversario, mal traducido como ha satan, el Diablo o Satanás; o mejor dicho tendenciosamente traducido así, por lo tanto, o bien el mismo YIHWEH es Satanás, o bien la escritura es contradictoria. Si nos interesamos un poco en indagar sobre el significado en hebreo de las palabras yendo algo más allá de lo que la comodidad de sentarse en una silla a escuchar a autoridades religiosas, aceptando a pie juntillas lo que dicen por tener algún tipo de credencial al respecto, vemos que:
"Se encendió la ira de YIHWEH contra Israel, e incitó a David..."
"Se constituyó [un] adversario (satan) contra Israel, e incitó a David..."
Ni YIHWEH es un ser mitológico-imaginario Satanás el Diablo, ni tampoco YIHWEH se contradice, sino que simplemente la ira de YIHWEH (2º S. 24:1) fue un adversario contra Israel (I Cr.21:1), e incitó a David para hacer el censo. YIHWEH castigó a Israel contra quienes Su ira se había encendido, y fue el inicio de esta incitación. Estos son conceptos quizás nuevos para una persona que cree en el Nuevo Testamento (u otro tipo de creencia), y en el tal Satanás definido allí, pero lo enseña claramente el Tanak. Elohim mismo es adversario para Israel si éste no se mantiene en el pacto:
Jueces 2:15 - "Por dondequiera que salían, la mano de YIHWEH estaba contra ellos para mal..."
Es muy obvio que YIHWEH puede incitar si se dispone a castigar a Israel. Sea como fuere, en el caso planteado no se menciona a ningún ser maligno de conformación espiritual-supranatural, o un ángel caído, o similar, ni se menciona por medio del término satan (considerando que solo se esté personificando al mal) alguna actividad exclusivamente maligna de alguien. La actividad pecaminosa se denota claramente que es de parte del hombre; no hay a quién culpar en todo esto a nada ni nadie fuera del mismo, ni menos asociarlo a la palabra satan; ni como un ser maligno, ni como una actividad maligna personificada. Es cierto que la oposición y rol de adversario, como luego veremos puede surgir del mismo hombre impío puesto como acusador y opresor (y por qué no, circunstancialmente, un espíritu enviado de parte de YIHWEH), pero no significa, como anticipamos, que esto sea de parte de un ser que es supranatural-celestial y exclusivamente malvado, y desligado de Elohim. Aquí claramente YIHWEH es incitador hacia Israel, sin embargo la definición dada a Satanás de parte del paganismo no funciona en el pasaje que estamos analizando, a no ser que lo veamos en el contexto de todo el Tanak.
El caso de Iyob/Job
Iyob 1:6-12 - "Un día vinieron a presentarse delante de YIHWEH los hijos de Elohim, entre los cuales vino también el adversario (hasatan). Y dijo YIHWEH al adversario: ¿De dónde vienes? Respondiendo el adversario a YIHWEH, dijo: De discurrir por la tierra y de andar por ella. Y YIHWEH dijo al adversario: ¿No has considerado a mi siervo Iyob, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Elohim y apartado del mal? Respondiendo el adversario a YIHWEH, dijo: ¿Acaso teme Iyob a Elohim de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si te bendice en tu misma presencia. Dijo YIHWEH a al adversario: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió el adversario de delante de YIHWEH."
Quisiera comentar este pasaje en base a una respuesta dada a otra persona.
Planteo:
...en Yob 1:6 dice:
וַיְהִי הַיּוֹם--וַיָּבֹאוּ
בְּנֵי הָאֱלֹהִים, לְהִתְיַצֵּב עַל יְהוָה; וַיָּבוֹא גַם
הַשָּׂטָן, בְּתוֹכָם.
1:6 El
día en que los hijos de Elohim fueron a presentarse delante de YIHWEH,
también el Adversario estaba en medio de ellos.
Ok.
Aqui tenemos al enemigo presentandose al Eterno...
Pregunto...
Quien es ese enemigo???
Por que acontinuacion en el 7 vemos que El Eterno charla con el...
veamos:
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל
הַשָּׂטָן, מֵאַיִן תָּבֹא; וַיַּעַן הַשָּׂטָן אֶת יְהוָה, וַיֹּאמַר,
מִשּׁוּט בָּאָרֶץ, וּמֵהִתְהַלֵּךְ בָּהּ
1:7 YIHWEH le dijo: "¿De
dónde vienes?" El Adversario respondió a YIHWEH: "De rondar por la tierra,
yendo de aquí para allá".
El enemigo tambien contesta...
Pregunto...
Si es satan un singular, o es un plural...
¿quien, o quienes son? que pudieron estar conversando asi con el Eterno?
Entiendo que satan se le puede
llamar a cualquiera que sea enemigo... Pero me refiero especificamente a
esta lectura... quien o quienes era satan?"
...
Respuesta:
1) La traducción que trae de Iyob/Job dice "el Adversario" con mayúsculas; pero la verdad es que "el adversario" (hasatan) del libro de Job implica solo eso: la oposición, el enemigo; de modo que usar mayúsculas sería incorrecto, aunque no se use literalmente la palabra hebrea haSatan, o la cristianizada Satanás. Se estaría eventualmente moviendo al lector a pensar que se trata de un nombre propio, cuando no lo es.
2) El libro de Job no especifica exactamente la identidad del adversario; no obstante dice que vinieron a presentarse los hijos de Elohim; por tanto a raíz de las palabras del adversario deducimos que se trata del que se opone al justo, poniendo en tela de juicio su desinteresada lealtad y relación con Elohim, así como su derecho en Su sola bondad de obtener bendiciones y directivas edificantes de Su parte. Como citó usted de mi escrito, dije: "...indicando a alguien o un grupo de personas que están haciendo de enemigos." Lo verá con claridad en Ezra cap. 4, donde el enemigo (hasatan) del pueblo Judío elabora una acusación (sitnah: del verbo satam: acusar, oponerse). En Zekharyahu/Zacarías Cap. 3 verá esto expresado por una visión (éstas presentan abundantes simbolismos, personificaciones, y otras formas), donde el adversario (hasatan) por un lado, y el malak/enviado de YIHWEH por otro; ¿quienes fueron el adversario del Kohen haGadol, y de Yerushalayim? pues personas y pueblos aledaños al Judío. De modo que en el escrito en Job si bien no se relata como visión (aunque sí con fuerte sentido parabólico) puede ser perfectamente entendido como el enemigo y opositor al siervo justo Job; pues quienes sean justos y prósperos, y sobre todo con excelente relación con Elohim, al menos por esta era puede que tengan a su alrededor enemigos y acusadores, hasta envidiosos. Desde luego, a todo esto, seres humanos, no seres "angélicos" y "celestiales".
3) Si usted analiza las calamidades que vienen sobre Job, notará que los agresores fueron personas (sabeos y caldeos), y catástrofes naturales, las cuales solo Elohim tiene el poder de manipular. Además se denota en el resto de las calamidades que fue Elohim Mismo quién actuó sobre Job. Distinta es la situación donde se menciona el envío de malak de parte de YIHWEH; tal el caso de la destrucción de Sedóm y Amorá; y desde luego son eso: mensajeros y enviados con poder delegado, jamás se pone en relieve la existencia de seres celestiales rebeldes que promuevan la maldad en la humanidad, y/o seres celestiales caídos que son "el gran dragón", o "la serpiente antigua", o mensajeros de bajo rango cuya función sea probar al humano, etc.
Se ha preguntado qué pasaría si se presentan los justos judíos, y Hitler o los Nazis o los Palestinos (figurativamente) delante de Elohim. Siendo Hitler adversario del pueblo santo: ¿no cree usted que elaboraría una incitación similar a la que hace el adversario de Job? De hecho, una parábola similar puede armarse en el caso de las pretensiones palestinas sobre el Monte Santo, el cual está profanado con su presencia, inclusive hasta del culto cristiano. El adversario de los Judíos podría bien presentarse ante Elohim efectuando una vez más acusaciones y escritos de enemistad contra algún tercero que tiene autoridad, tal cual claramente lo vemos en el relato histórico, y también en forma parabólica en el caso de Zacarías 2, y Iyob.
...
Así se denota que el que trae los males sobre Iyob es el mismo Elohim, tal cual se ve en el relato siguiente, donde el poder de Él hace esto. Se denota que hasatan incita a YIHWEH a castigar a Iyob, como lo dice 1:16, que "fuego de Elohim cayó del cielo". En los relatos de las calamidades venidas sobre Iyob, lo acontecido coincide con la actividad de Elohim como adversario, cuando aún lo hace contra el mismo Israel rebelde, así como dice el profeta: "quiso afligirlo sujetándole a padecimiento" (Yeshayahu/Is. 53:10).
El Salmo 109 va aportando más luz sobre el asunto, y dice:
...109:6 - "¡Suscita a un impío contra él, y que un fiscal esté a su diestra..." (B. Jer.)
"Pon sobre él al impío, Y Satanás esté a su diestra..." (RV60)
"Nombra sobre él a alguien inicuo, y que un resistidor mismo se quede de pie a su diestra." (V. Nuevo Mundo)
"[Ellos dicen,] "Nombra a un pecador contra él, y el diablo esté a su derecha." (VKIM)
¿Qué variedad de traducciones, verdad? "un fiscal", "un resistidor", "el diablo", y "Satanás".
El Salmo habla sobre el poner a un impío para castigar e incitar, y que un adversario/acusador esté a su diestra. Vemos como un impío puede ser medio de YIHWEH para ser puesto sobre el trasgresor, luego que se ha encendido Su ira sobre él.
Iyob 1:17 - "Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los kasdim (caldeos) hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia."
Todo esto es una consecuencia precisamente de la desobediencia del hombre, no de una entidad maligna que acecha para robarse las almas de los hombres, y/o molestarles y hacerles daño. En el caso de Iyob, el planteo surge como una incitación a considerar la posibilidad de bendición hacia su Hacedor, aunque males vinieran sobre él de su parte, y sin causa. La pregunta que se hace el siervo en cuanto a "de qué sirve suplicar al Poderoso", si su respuesta resulta en castigo y males. El relato es una excelente lección al respecto: de como Elohim es el digno de culto, ya sea que envíe mal, o envíe el bien.
Por tanto, tampoco se refiere como adversario a un ser en particular. Analogía: "el Fiscal" es un cargo; así el Fiscal acusa ante un caso, pero no podemos afirmar por ello que existe una sola persona que es "el Fiscal"; sino que muchas personas ejercen ese cargo, e inclusive puede tratarse, como anticipamos, de un colectivo, y aún un colectivo que procede de un sector, tal como la oposición del enemigo de Israel; pero usar hasatan (el adversario), tal cual hacen con HaMashiaj (el Ungido/Mesías) como si fuera un nombre propio o un solo ser que existe es tendencioso e incorrecto. Se trata pues de una función, o en su defecto de una situación específica de una persona, o de un conjunto de personas, e inclusive de un rol asumido por el mismo Elohim; pero insistimos: asociarlo a un ser determinado y con nombre propio no es del Tanak hebreo.
Se afirma también a través de todo un encadenado teológico, que entonces Satanás es no solo el rebelde al Hacedor, sino el calumniador. La palabra diablo no es del Tanak sino que es enteramente del griego: Diabolos; del verbo diáballo, que es no solo acusar, sino calumniar. De allí el rol en el Nuevo Testamento como calumniador, y el rol maléfico asignado a este ser imaginario.
El caso del adversario para Yehoshua, Kohen haGadol/Sumo Sacerdote
La otra mención al adversario es en Zekharyahu/Zacarías, donde aparece otra vez como acusador del Sumo Sacerdote Yehoshua, en una visión. Es especulativo también decir que el adversario como "Satanás" se presenta para acusar porque sea "el Diablo" rebelado contra Elohim que tiene el imperio del mal, y quiere llevarse para su dominio a esta persona. En Zekharyahu cap. 1º vemos una situación algo diferente, pero sin variar la función de cada uno, aunque en apariencia puede ser interpretado alternativamente, o mejor dicho, tendenciosamente. Elohim ha decidido exaltar a Yerushalaim/Jerusalén, y justificar a Yehoshua Sumo Sacerdote; por tanto el malaj/mensajero de YIHWEH reprende al adversario cuando se presenta para resistirlo. Lo acontecido con él es enteramente simbólico, y aplicable a toda la población Judía en el exilio y cautividad que está obteniendo redención y saliendo de dicha situación. ¿Quién es adversario de los Judíos, y del Sumo Sacerdote en ese momento? Ezra/Esdras 4, 5 y 6 nos testifica como los profetas Zekharyahu y Jagay/Hageo profetizaron a los Judíos que estaban en Yehudah/Judá en el período de edificación del Segundo Templo, pues les prestaban oposición los enemigos, y les eran adversarios (satanim) sus aledaños presentando denuncias contra ellos. Así Dareavesh/Darío, da órdenes expresas de mantenerse estos adversarios alejados de la obra del Templo, y que se les proveyera lo necesario para seguir adelante; lo cual está todo perfectamente expresado por la visión del profeta:
Zekharyahu haNavy/Zc. 3:1-4 - "Me hizo ver después al Sumo Sacerdote Yehoshua, que estaba ante el mensajero de YIHWEH; a su derecha estaba el adversario (pueblo opositor a Yehudah) para acusarle. Dijo el mensajero de YIHWEH al adversario: ¡YIHWEH te reprima, el adversario, reprímate YIHWEH, el que ha elegido a Yerushalayim! ¿No es éste un tizón sacado del fuego (redención de Yehudah)? Estaba Yehoshua vestido de ropas sucias (culpa), en pie delante del mensajero. Tomó éste la palabra y habló así a los que estaban delante de él: ¡Quitadle esas ropas sucias y ponedle vestiduras de fiesta; le dijo: Mira, yo he pasado por alto tu culpa."
Esta visión denota lo que exactamente entre las gentes estaba sucediendo según los capítulos traídos del rollo de Ezra:
Ezra/Esdras 4:1-6 - "Oyendo los enemigos de Yehudah y de Benyamín (el adversario) que los venidos de la cautividad edificaban el templo de YIHWEH Elohim de Israel, vinieron a Zerubabel y a los jefes de casas paternas, y les dijeron: Edificaremos con vosotros, porque como vosotros buscamos a vuestro Elohim, y a Él ofrecemos sacrificios desde los días de Esar-Jadón rey de Ashur, que nos hizo venir aquí. Zerubabel, Yehoshua, y los demás jefes de casas paternas de Israel dijeron: No nos conviene edificar con vosotros casa a nuestro Elohim, sino que nosotros solos la edificaremos a YIHWEH Elohim de Israel, como nos mandó el rey Koresh, rey de Parás. Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Yehudah, y lo atemorizó para que no edificara. Sobornaron además contra ellos a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Koresh rey de Parás, y hasta el reinado de Dareavésh rey de Parás... Y en el reinado de Ajashverósh, en el principio de su reinado, escribieron una acusación (eso lo hace precisamente un fiscal) contra los habitantes de Yehudah y de Yerushalayim."
La palabra acusación es precisamente שִׂטְנָה sitnah, que deriva del verbo satán (acusar, oponerse), y desde luego relacionada con el sustantivo que también es satán (acusador, opositor).
¡Fueron hombres los opositores y acusadores de Yehoshua (y de todos los Judíos)! Pero YIHWEH limpió su culpa, les había justificado, y fue propicio para re edificar el Segundo Templo; de allí la reprensión proferida sobre el enemigo: ¡Que YIHWEH te amoneste!, pues se trataba de gente arrebatada del fuego por el perdón dado a Yehudah y Benyamin (Casa de Yehudah).
Es aquí donde la mitología interpreta que así como hay un mundo terrenal donde hay amigos y enemigos, aliados y acusadores; supuestamente en la esfera celestial habría un paralelo entre ángeles y demonios, batallando mientras en la tierra suceden estas cosas, disputándose entre el bien y el mal. Pero que la Escritura refleje una realidad aludiendo a un mensajero de YIHWEH, y al acusador, en ninguna manera significa que literalmente esto suceda entre "ángeles buenos y ángeles malos en el cielo", tal cual si efectivamente lo reflejan los libros pseudoepigráficos (escritos donde escribe una persona haciéndose pasar por un personaje relevante) de Enoc y de Daniel.
En el paganismo es común la noción de que actuaciones y cosas que suceden entre personas y/o por personas tienen repercusión en otras esferas existenciales; inclusive divinas.
Tan sorprendente como la discrepancia entre el concepto del Satanás mitológico, y hasatan que muestra el Tanak, resulta el concepto de demonio, tal cual lo muestra el Nuevo Testamento y la mitología en general, con el concepto del Tanak. El Nuevo Testamento se refiere a demonio (del griego daímon), en la mayoría de los casos como a espíritus sobrenaturales malignos, que poseen a las personas, y tienen un cierto estado de consciencia, pues dialogan e interactúan con otros, efectuando por ejemplo, peticiones:
Mateo 8:31 - "Y los demonios (daimones) le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos."
También aparece el término daimónion, que hace referencia tanto a un espíritu maligno como a una deidad, o elohim falso, o ídolo de las naciones. No obstante, la mayoría de las veces se refiere al primer caso, tal como daímon.
Valga aclarar que también el Cristianismo suele identificar a los demonios, o espíritus inmundos, como ángeles caídos; inclusive también se suele llamar al Diablo como "el Demonio", indicando autoridad y cabeza sobre ellos.
¿Qué dice al respecto el Tanak?
La palabra demonio en el Tanak según las traducciones en español, hace referencia exclusivamente a las deidades falsas, no a espíritus malignos.
En hebreo están implicadas las siguientes palabras:
elohim: es una título
para aludir a una deidad o ser poderoso en general.
shed: de la raíz shud, que denota insolente, inflado; también
destruir.
Saír: que hace referencia a velludo, cabra, macho cabrío.
Posiblemente por la relación entre los falsos elohim y las formas
animales que se desarrollan en estos cultos paganos.
Así por ejemplo: Ba'al-Zibbul y Ba'al-Peor, o bien Ashtarot o la Virgen María, son demonios, pero no son ni hasatan (el real acusador del justo), ni son espíritus inmundos, y considerando la perspectiva del Tanak sobre todos estos conceptos, desde ya.
En el Tanak no existe el concepto de espíritu inmundo como una entidad sobrenatural consciente que toma posesión de humanos, tal cual lo muestra el Nuevo Testamento u otras literaturas, como los libros de Janoj/Enoc. Existe la noción de espíritu malo (ruaj ra'ah), pero no denota una actividad consciente, e inclusive también depende de YIHWEH mismo, como el espíritu malo enviado a Shaul para atormentarle (I S. 16). La palabra hebrea para espíritu es ruaj; ruaj bien puede ser un espíritu, como una persona; también una cualidad de éstas, o bien viento; de hecho ese es su significado base, y es una palabra femenina. Si bien puede hacer referencia a una persona, en caso de espíritus malos no se da testimonio que se trate de seres sobrenaturales conscientes o semi-conscientes. La Torah nos habla qué hacer cuando viene sobre el marido espíritu de celos (ruaj qinah: Nm. 5:14); sin embargo se trata de una tendencia, un estado de la persona; un sentimiento que le invade, no un ser consciente, y menos un ángel caído que toma posesión de aquel hombre.
En la mitología vemos en forma explícita lo que camufladamente se enseña en el Cristianismo y relacionados; aún en ciertos sectores del Judaísmo. Se denota la existencia de deidades malignas que mantienen una interacción conflictiva con equivalentes benévolos, y es en lo que se basa la visión pagana en sí. En general el mito base es una deidad maligna y otra benigna que mantienen una relación conflictiva desde antes de la creación, y/o durante y después de ésta. Hemos analizado que no existe en el Tanak indicio de ningún tipo de ser sobrenatural que tenga el dominio de la muerte, ni que sea un ser rebelado contra Elohim, ni ángel caído, ni Lúcifer, ni nada por el estilo. También, y como parte del mito, la divinidad que se encarna como hombre para vencer a la oscuridad lo ve usted en la misma festividad de la navidad. El dios sol ha nacido, y ha vencido sobre la oscuridad; sobre el mal y las tinieblas; y es la razón por la cual los días empiezan a ser más largos, y disminuye el frío.
En oriente: Existe la creencia en el avatara ("el que desciende desde lejos), una de las deidades de la Trinidad Hindú o Trimurti, que deja su estado y desciende como hombre - divino para salvar a los hombres de las fuerzas del mal. Se trata del aspecto de conservación de esta Trinidad Oriental, pues están también Shiva y Brahama. Así esperan la décima encarnación de Vishnu, como el Kalki Deba, que los librará de esta era mala de la diosa Kali.
Egipto: El mito cuenta que el dios Set es el hermano del dios Osiris, a quien dio muerte para luego resucitar entre los muertos. Set se constituye así en la deidad maligna que gobierna sobre lo oscuro y desértico. Osiris es esposo de Isis, y el padre del dios Horus. Este es el modelo egipcio de la sagrada familia: padre, madre, e hijo divinos, donde además Osiris resucita; se constituye en el juez de los muertos, representado con el color verde, que es el renacimiento. Este culto osiríaco tiene la base del culto solar, donde esta deidad hombre triunfa sobre la muerte. Vamos apreciando lo que vimos líneas atrás, sobre la victoria de la luz sobre las tinieblas.
|
|
|
Persia: Allí existió en el panteón Arimán, del mal, y Aura-Mazda, la deidad solar.
Tomado de: http://abcdioses.noneto.com/persa/diosesPe/ariman.htm
"El principio malo, el autor del mal, que combate contra Ormuz y destruye con frecuencia el efecto de sus buenas intenciones: o más bien la noche o la estación en que el sol se aleja y en que sus rayos no hieren sino oblicuamente la tierra. Este era el dios del mal entre los antiguos persas. Reconocían los magos dos principios: uno bueno y uno malo: el primero autor de todo lo bueno y el segundo de todo lo malo; el uno representado por la luz y el otro por las tinieblas, sus emblemas naturales. Nombraban al buen principio Iezad o Iezdam, y Orrnuz o Hormizda, que los griegos traducen Oromazdes: y al malo le apellidaban Arimán, en griego Arimannis. Algunos magos creyeron que estos dos principios eran eternos, opinión errónea según otros, pues la creencia ortodoxa consistía en que tan sólo el buen principio era increado. Plutarco nos ha transmitido las tradiciones de los magos relativas a estas divinidades, y a la introducción del mal en el mundo. Ormuz, según ellos, era una sustancia de la más pura luz y Arimán no era otra cosa que las tinieblas; y ambos estaban en continua guerra. Ormuz creó seis dioses: el primero, autor de la benevolencia, el segundo de la verdad, el tercero de la justicia, de las riquezas, del placer que acompaña las buenas acciones, etc. Arimán creó un número igual de genios, autores de los males y de los vicios opuestos. Entonces Ormuz, triplicándose a sí mismo, se elevó sobre el sol, tanto como el sol lo está sobre la tierra y adornó los cielos de estrellas, que puso bajo el cuidado y salvaguardia del perro celeste. Luego creó otros veinticuatro dioses, a los cuales encerró en un huevo; pero Arimán creó igual número, los cuales horadaron el huevo, y de este modo el bien y el mal se mezclaron. Sin embargo llegará tiempo, según sus tradiciones, en que Arimán, aquel que introdujo en el mundo todas las calamidades que lo desolan, deberá ser enteramente destruido por su rival. Entonces la tierra se unirá, los hombres vivirán en un estado de perfecta felicidad, no formaran mas que una sociedad política, observando las mismas costumbres y hablando el mismo idioma. Teopompo dice, siguiendo la doctrina de los magos, que estos dos poderes serán alternativamente vencedores y vencidos, se harán una guerra encarnizada, y que durante tres mil años destruirán mutuamente sus obras, hasta que por fin Hades, o el genio del mal, perecerá; época en la cual los hombres serán perfectamente dichosos, no tendrán necesidad de alimentos y su cuerpo ya no formará sombra alguna, es decir que será transparente. Ormuz ha prometido, que en el fin del mundo las obras de Arimán serán destruidas por los tres profetas que han de nacer de la simiente guardada en un pequeño manantial de agua, cuyo lugar no está designado todavía con claridad. Otros escritores pretenden que Ormuz, viéndose solo, se dijo a sí mismo: «¿Si no tengo un rival, cual será mi gloria?» Que de esta simple reflexión creó a Arimán, quien por su constante oposición a la voluntad divina contribuyó, sin quererlo, a la gloria de Ormuz. El odio de los persas contra este genio del mal era tan grande, que jamás escribían su nombre sino al revés Mamira. Ofrecíanle los peces y reptiles subterráneos y le honraban con estos presentes, dice Plutarco, mezclándolos con la planta Omoni, pulverizada, y con la sangre de un lobo, llevando esta ofrenda a las cavernas más profundas donde jamás habían penetrado los rayos del sol."
¿Qué patrones en común vemos en la mitología con el Cristianismo? Como se podrá ver es lo mismo con otros nombres propios, y algunos detalles. Así, Jesús sería la contraparte de la luz, del bien, y Satanás sería la contraparte oscura; el ser maligno que procura la destrucción del bueno y de erigir a toda costa el mal. Sea notorio como el mito se corresponde con la idea cristiana del Hijo increado, pero que el autor del mal es un ser creado (CIC #391). Como vemos en el relato de las distintas sectas cristianas se habla de un ángel que cayó por su envidia, y por si mismo se habría hecho rebelde y opositor al bien, y a Jesús, aquel del cual sintió celos. Así entonces, Satanás es la contraparte del mal en esta religión, y Jesús la del bien, el dios solar que deja su estado celestial para encarnarse por una virgen, y venir a vencer al dios de las tinieblas. Usted encontrará muchas variantes de este mito en las religiones.
Nótese también la conformación de las deidades con un patrón trintario, tal cual hace también el Cristianismo: Justicia, verdad, y el bien, son una triple manifestación de un mismo ideal, así como para esta religión, Padre - Creador; Hijo - Salvador; Espíritu Santo - Santificador, son tres manifestaciones de la que llaman "sustancia divina". Este modelo está tomado de la filosofía griega, y vean también como el pensamiento persa a su vez influye en los griegos. Por tanto no es extraño que su filosofía incluya este modelo de origen en el paganismo.
Se habla del odio de los persas a ese dios. Esto tiene sin duda un significado profundo. Al igual que la aversión a Satanás, pues se le adjudica la autoría y el causante del mal.
Volviendo al caso de oriente:
Tomado de: http://mitologiaindia.idoneos.com/index.php/299480
"Narasimha, el hombre león Había una vez un rey demonio llamado Hiranya-Kashipu que gobernaba el mundo. Era cruel, malvado e invulnerable a los hombres, animales o dioses, dentro o fuera de su casa, de día o de noche. Un día, para hacer una broma, Hiranya-Kashipu golpeó un pilar de su palacio y preguntó si Visnú estaba allí. Para su sorpresa, Visnú salió rugiendo en forma de hombre-león, su cuarto avatar y destrozó al demonio al anochecer en la galería del palacio."
Una vez más vemos reflejado el mito del hombre-dios: En este caso uno de los avatares de Vishnu, la componente de la Trinidad Hindú encarnada como hombre para derrotar al malvado demonio Hiranya-Kashipu. Desde luego debe sonar familiar, de hecho, Jesús y Satanás son una versión más del mito muy antiguo. La Segunda persona de la Santísima Trinidad, el Hijo, se encarna también por una virgen; y lo hace para destruir al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al Diablo. Inclusive hasta podríamos usar la misma terminología: al rey demonio. Recordemos lo que dice el Nuevo Testamento:
Hebreos 2:14 - "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo."
Vemos que lo único que ha cambiado es la forma de presentar el mito, que en su base es el mismo. Se suele decir que Satanás inventó versiones falsas del supuesto culto verdadero, y así cuando "el salvador" vino la historia sería parecida a lo que dice la mitología. Este argumento es inválido por al menos dos razones:
a) Vimos que Satanás como ser maligno y autor de falsas religiones, no existe, sino que es parte del mismo mito en si.
b) Fundamental: No hay lugar del Tanak que indique el advenimiento de este suceso, a saber: Un hombre divino que debe vencer el poder de un ser maligno y rebelde por medio de una resurrección, y menos nacido de una virgen por concepción sobre natural, "teniendo por padre a Dios".
Es decir, ha sido el Cristianismo que
produjo una versión del mito existente miles de años antes de esta religión, y
no que un ser malvado haya copiado la verdad del Tanak milenios antes para
desarrollar una falsificación, y luego confundir a la gente; ¡Se han invertido
los polos! La verdad es que el hombre de hoy no conoce mucho de estos mitos
planteados en forma global; así como tampoco tiene una idea demasiado profunda
tanto de la escritura inspirada, el Tanak, así como el compendio cristiano Nuevo
Testamento. Es preciso tener una idea global de todas estas posturas para
detectar esta realidad: Que el hombre cree en general en mitos. Solo por
cultivar el conocimiento de YIHWEH es que podemos ser libres de esta esclavitud
en la que quedó inmerso el mismo hombre a raíz de su desafuero. El tema está en
que cuando uno hace referencia a estos mitos y los compara con los principios
del Cristianismo nos dicen que los relatos no coinciden. De eso se trata
precisamente el
sincretismo, esto es, unir las partes en conflicto para crear algo
nuevo, que tiene de todas las partes, pero desde luego no es ninguna de ellas.
El Cristianismo unió nociones de origen hebreo, y luego las de origen pagano; no
tomando el esquema de un solo pueblo, pues estos mitos aún por separado
evolucionan, y tienen variantes. Así el mito del dios del bien y el dios del mal
quedó supuestamente justificado por la venida del hombre divino, al que procuran
asignar el rol de mesías para Israel, pero que si cotejamos con el Tanak lo que
menos es este ser mitológico es un ungido
rey
para Israel.
Ya vimos que el responsable del dominio que tiene el mal sobre el mundo no es un tal Satanás el Diablo, sino la desobediencia y desafuero del hombre. Es el hombre el que inventó las deidades para adorarlas, y es el que se desvía de la voluntad de Elohim. Para eso Elohim ha dado Su Torah, para que tengamos en claro que pretende de nosotros; como es que debemos manejarnos en la creación, y que rol ocupamos.
La mitología ha puesto fuera del hombre esta batalla que debe librar el mismo hombre contra la tendencia al mal, tal cual vimos claramente:
Gn. 4:7 - "...Mas, si no obras bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar."
Si no se sintiere con fuerzas, puede pedir a YIHWEH, que es rico en misericordia.
Y también otro pasaje denota esta situación en un plano más global, para toda la simiente de los justos:
...3:15 - "...ésta te herirá en la cabeza, y tú le acecharás en el talón"
Y no solo eso, sino que por ende yerra a la hora de identificar al mal, pues sin la Torah no es posible esto; para eso fue dada.
La temática se reduce a la obediencia o desobediencia del hombre, no a un ser malvado que mantiene una lucha con otro ser de la luz. Esta invención del mismo hombre es una tentativa de poner fuera de si mismo esta realidad a la cual debe hacer frente; y por tanto una forma de negarla. El pensar que un ser malvado es responsable de todo mal, es poner fuera lo que el hombre permitió que entrara en sí, y el pensar también que un ser de la luz debe vencerlo es parte de esta negación. Es poner también afuera de uno mismo la responsabilidad de hacer lo que ordena Elohim en Su Torah desde el principio, "dominar al pecado". Pero el mismo hombre se ha inventado que las disposiciones de Elohim son imposibles de mantenerse en ejercicio. De hecho, el lema del Cristianismo es: "Ya no estamos bajo la Ley". Según dicen, el "Hijo de Dios" venció a Satanás, por tanto el cumplió la Ley por nosotros. Este es otro sincretismo cristiano. En otras palabras, hay un malvado ser que es el culpable del mal, y luego un ser antagónico que es el que le vence; y además el hombre quedaría libre de la Ley por la labor de este Cristo, o ser de luz. La Torah declara todo lo contrario: el que maquina el mal es el hombre, y es él mismo el que debe dominarlo y mantenerse en las disposiciones que da Elohim, pues para eso las da.
Dt. 30:11 - "Porque este mandamiento que Yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está fuera de tu alcance..."
Ya vimos donde tiene su origen esta creencia que expusimos, y no es precisamente el Tanak. Así entonces, el Cristianismo enseña a separarse de las disposiciones reglamentarias e instrucción de Elohim para vivir en total desobediencia, en la medida que afirma ser ministerio de salvación.
Dice el Catecismo:
#2854 Al pedir ser liberados del Maligno, oramos igualmente para ser liberados de todos los males, presentes, pasados y futuros de los que él es autor o instigador.
Sin embargo la Torah nos enseña que para ser liberados de los males, de los cuales solo el hombre es responsable, hemos de volver a la Torah misma, lo cual indica la falta de contenido según la revelación de Elohim de parte de esta religión; la cual de hecho ni enseña a guardar los mandamientos, pues ya vimos que el mandamiento principal que es adorar solo a YIHWEH está violado, dando culto a la que llaman Santisima Trinidad.
Cuando los hijos de Israel hacían lo malo ante su Elohim, Él los entregaba en manos de los enemigos. Tal es así que si se volvían de su actitud, Él les libraba de ellos. Así fue, así es y será esta realidad para el pueblo Israel. No hay ningún ser maligno respecto del cual haya que pedir que sea apartado. Lo que hay que hacer es volverse de la transgresión, y obedecer la Torah con corazón sincero. Esta clara situación la vemos en los términos del pacto entre Elohim e Israel, y también tenemos sobrado testimonio en Jueces. Inclusive en la época actual tenemos testimonio de dispersión y asimilación debido a los pecados de Israel. Como podemos ver, en ningún momento se dice algo así como "Apárta de nosotros a Satanás", o... "Movidos por el Maligno hemos pecado contra Tí...", etc. sino que confiesan su pecado, ante el cual saben que vendrían positivamente maldiciones sobre Israel, y de esa manera el furor de YIHWEH (no la actividad demoníaca de un astuto y malvado ser) se apartará de Su pueblo. Si nos mantenemos en la Torah, ningún mal puede venir sobre Israel; ningún ser maligno puede tomar posesión del hombre. Si por el contrario no nos mantenemos en los mandamientos, YIHWEH mismo (pues solo Él es Elohim) enviará el mal sobre nosotros. El asunto es sencillo, claro y maravilloso a la vez, pues muestra la grandeza de nuestro Elohim, de como no hay otro como Él, ni otro fuera de Él.
Is. 43:10 - "Antes de Mi no fue formado Poderoso, ni lo será después de Mi..."
Si asumimos una postura fanática e ignorante, y saltamos con un "exabrupto" diciendo que esto puede ser "negar la lucha contra el diablo", o que la cuestión es "no dejarse dominar por él", que el afirmar que no existe es entregarse al mal camuflándolo, es parte del dualismo procedente del paganismo. Así como consideran que la salvación es por unirse a la deidad del bien Jesús, entonces el perderse es no identificar y por tanto alinearse con el Diablo. Vimos que esto es un asunto del hombre mismo, no de lucha entre deidades antagónicas. Cuando se entrega la Torah se deja en claro que el hombre tiene la responsabilidad de obedecer los mandamientos, y si peca tiene el arrepentimiento como forma de reconciliación, esto no debe ser sacado de ese contexto. También se indica que la pena por pecar es aplicable al mismo que lo practica; nadie puede dar la vida por el pecado del otro (Dt. 24:16). El Tanak no circunscribe la victoria por medio de la identificación de un tal Satanás maléfico, y por otro lado al "Hijo de Dios", sino en mantenerse en la voluntad de Elohim, y esto debe hacerlo el hombre mismo.
Dt. 11:26-28 - "He aquí Yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de YIHWEH vuestro Elohim, que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de YIHWEH vuestro Elohim, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de otros elohim que no habéis conocido."
Es por ello que la Torah, entonces, y respondiendo al asunto, no ordena el cuidarse de las deidades malignas (como "Satanás el Diablo") sino el GUARDAR LOS MANDAMIENTOS DE YIHWEH ELOHIM. El poner el bien y el mal fuera del hombre, y asignarlo a una batalla entre ángeles y demonios ha sido de amplio uso en la mitología que estamos comentando, y fascina al hombre.
Lam. 3:37-39 - "¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que Adonay no mandó? ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno? ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a YIHWEH..."
Como vemos, el hombre no tiene que lamentarse que le tome por sorpresa el Demonio, sino en su pecado. Tampoco que se tenga que lamentar que el Diablo le esté influyendo para mal. Hay aquí una cuestión de la mente colectiva humana de profundo significado e influencia: Un ser que si bien dicen no es de igual poder que Dios, pero así todo es más poderoso que el hombre, argumento éste que simplifica el transferir la maldad a un ser superior, y desligar al hombre de enteramente toda la responsabilidad.
Gn. 3:15 muestra con claridad como la zera/simiente de la mujer, que es un colectivo de gente, en su enemistad con la simiente de la desobediencia; los primeros hieren el poder de lo segundo, mientras la otra simiente acecha su talón. Los justos pueden evitar el mal si se mantienen obedientes a Elohim; lo vemos en los términos del pacto celebrado en el Sinay: Si nos Israel se mantiene en los mandamientos, vendrá bendición, sino vendrá la maldición y la muerte. Desde esa postura Israel debe ser luz para los gentiles, de modo que éstos también sigan estos caminos de justicia. Aún también se nos declara que Elohim Mismo deja pasar el pecado del remanente de su herencia, pues es rico en misericordia; no que los sacrificios sean la causa del perdón.
Así entendemos las palabras del profeta cuando dice:
"Ciertamente mentira heredaron nuestros padres, vanidad y cosas sin provecho...
¿Hará acaso el hombre elohim para si? ¡Más ellos no son Elohim!..."
Yirmeyahu/Jeremías 16:19-20
por: Leonardo F. Betetto
En la Brit Milah/Pacto de Circuncisión
![]()